Sala Revolver

Intenso y preciso concierto de Help me Devil en la sala Revólver

Dom, 28/09/2014 - 00:43 -- Miguel Casas

Interesante velada, la que anoche ofreció la banda madrileña Help me Devil en la sala Revolver de Murcia. El concierto, promovido por la asociación Motor Kulture, se presentaba como una excelente oportunidad para comprobar de primera mano la calidad del actual proyecto de su líder Juancar Parlange, músico de dilatada trayectoria que ya integrara en el pasado formaciones como Los Clavos o Los Bonzos.

Help me Devil, contando con su básica formación de guitarra, bajo y batería, irrumpió en el escenario alrededor de las 12 de la noche dispuestos a responder a la gran expectación que se había levantado alrededor de su concierto. Nada más comenzar, y prácticamente desde los primeros compases, el rock, el blues, el country, el rockabilly y el punk que destila magistralmente esta banda embriagaron el ambiente del céntrico local de la calle Victorio contagiando a todos los asistentes sus imparables ritmos clásicos.

La banda a lo largo de más de una hora de concierto fue desgranando temas de su propia factura como Help me Devil, Red roses for Texas, Girl today don´t like to sleep alone, Chicken walk, Never satnd if you can walk, que, unidos a acertadas versiones como Behind the 8 ball, de Johnny Cash, completaron un entretenido y variado repertorio basado en toda una gama de estilos diversos y sonidos de siempre tocados de forma muy directa y sin apenas dar tiempo para el descanso entre canción y canción.

Al final, notable actuación por parte de los músicos y gran satisfacción por parte de los asistentes. La banda de Parlange no defraudó en su visita a Murcia y pudo demostrar todo el saber y la solvencia que atesoran sus miembros. Por su parte, el público pudo disfrutar de una de esas noches de rock que hacen que merezca la pena seguir creyendo en la música que se toca en vivo y sale directamente del alma, sin adornos ni trucos ni máquinas.

Los rockeros nunca caerán TheRotados

Dom, 01/02/2015 - 15:13 -- Javier Brooklin...

A lo largo de la historia no han sido pocos los augures que han vaticinado la muerte del rock, sin darse cuenta que lo que ha experimentado son diferentes evoluciones, y que hasta los conciertos de los artistas pop más comerciales no pueden evitar utilizar ciertos hábitos y formas implantadas por los rockeros iniciadores del género. Por ejemplo, cuando éstos aparecen con bandas cuajadas de potentes guitarristas y tirando de solos en medio de sus repetitivas e insulsas canciones como mecanismo para levantar al personal. Y es que el rock ni mucho menos va a morir, lo que sucede es que ha evolucionado en multitud de estilos diferentes, se le ha añadido electrónica, nuevos sonidos, más o menos dureza según los casos, pero siempre conservando una impronta identificable.

Sin embargo, siempre quedarán los que mantienen la tradición del sonido más originario, que adaptaron posteriormente a nuestro idioma algunos grandes artistas en los 70 y 80 como Loquillo, Burning, Radio Futura o Tequila, por citar algunos, y que tantos otros han continuado en épocas posteriores hasta llegar a ejemplos actualmente vigentes como Fito & Fitipaldis o M-Clan. En esa tradición se enmarca el grupo TheRotados, un grupo de la vecina Elche que, con un sonido muy enérgico y pegadizo, ofreció el sábado un explosivo concierto en la Sala Revolver de Murcia.

Empezaron con una buena descarga eléctrica de rock movido y arrollador, liderados por la muy melódica voz de un firme cantante que con su tonalidad, sin duda, a muchos les traerá reminiscencias de Tequila o Pereza, asistido por una guitarra muy poderosa, con unos riffs que hicieron las delicias del respetable en muchos momentos, y bien compactados en un sonido de conjunto muy conseguido. Tocaron temas a tener en cuenta como Lo vas a sentir, con la que iniciaron, Vámonos nena o su nuevo single Ellos no tienen razón.  Destacó, así mismo, el tema World Peace con unas distorsiones, un sonido más experimental y unos estupendos coros.

Ofrecieron también, a lo largo de la actuación, unas muy bien elegidas versiones de Mueve tus caderas de los Burning , Baile de ilusiones de Ariel Rot, y la adaptada al español Like a rolling stone de Dylan, que supieron hacer suyas muy en la línea de su repertorio. Y culminaron la actuación por todo lo alto con la arrolladora Vicio, en un concierto en el que mostraron, no sólo grandes argumentos como banda, sino también que el rock auténtico, mientras haya grupos que lo traten con esta actitud, siempre permanecerá vivo.   

 

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Octava Polar, The purple elephants y LCD Funk brillan en la final del I Concurso Pop-Rock Sala Revólver

Dom, 01/03/2015 - 23:23 -- Javier Brooklin...

Buscando la mayor capacidad y las mejores condiciones acústicas, la final del I Concurso Nacional Pop-Rock Sala Revólver llegaba anoche a la Sala REM con grandes expectativas. El ambiente, que ya era de gala minutos antes de que comenzaran las actuaciones, estaba plenamente justificado por la calidad, no sólo del cartel, sino también de esta iniciativa musical que ha captado el interés de la Ciudad y ha permitido dar a conocer a lo largo de los últimos 5 meses a 12 bandas emergentes de entre las más de 100 inscritas.

Así, tras el arduo camino recorrido y tras las difíciles eliminatorias superadas, conseguían acceder a la finalísima de este nuevo certamen los valencianos Octava Polar y los murcianos The purple elephants y LCD Funk. Sin suda, un trío de buenos grupos dispuestos a demostrar tanto al jurado de talla nacional como al público que llenaba la Sala la calidad de sus trabajos y la capacidad de sus puestas en escena.

Al filo de la medianoche Octava Polar abrieron el fuego de la esperada final incendiando el escenario con Sube el volumen, un rock movido y pegadizo que, ejecutado con la energía precisa, no tardó en encender al respetable. A continuación, los valencianos viraron de rumbo en busca de unos territorios sonoros más moderados, los propios del Pop-Rock, y poblados de letras frescas, en los que acreditaron sentirse a sus anchas.

Intento descifrar, Perdí el control, y Déjalo pasar fueron temas que se sucedieron permitiendo a la banda alcanzar su velocidad de crucero hasta llegar al sexto del repertorio, Fórmula secreta, una composición que se destacaría sobre el resto por su gran vocación de sencillo. Ciertamente, una pieza de lo más agradable cuyo estribillo puso a cantar al público logrando así uno de los mejores momentos del concierto.

Pasado ya el ecuador, Octava Polar encaró la recta final de su recital apretando el acelerador a base de sumar distintos registros y ritmos más variados a su propuesta. Con Nadie te mira en la disco, Azul eléctrico, Cuando sientas temor y Luna llena los valencianos daban rienda suelta a las melodías más bailables y a los alardes vocales de su cantante para llevar al público a la máxima intensidad justo antes de terminar, a eso de las 00:45h.

Con las buenas sensaciones que habían dejado los valencianos de Octava Polar flotando en el ambiente, los técnicos comenzaron a trabajar de inmediato sobre el escenario de la Sala REM para tener lista la siguiente actuación lo antes posible. Y así, apenas 15 minutos más tarde, a eso de la 1.00h pudieron hacer acto de presencia The purple elephants, el grupo más joven de la noche y el que iba a contar con un mayor número de incondicionales entre el público.

Sorprendían los murcianos a los que no los habían visto nunca y encandilaban a sus más fieles desde los primeros acordes gracias a su imponente sonido americano setentero que mezcla en sus justas dosis Rock y Blues. Y es que los Elephant, a base del protagonismo compartido entre unos punteos de guitarra verdaderamente ganadores, y una voz cantante de lo más chulesca, han sabido, armar un sonido perfectamente afilado, sinuoso, sugerente y atrevido que estamos seguros de que dará mucho de qué hablar. A algunos les podrían recordar a Artic Monkeys o White Stripes, pero eran Purple Elephants.  

Sin duda, a la banda murciana, debido a su juventud se le podría achacar la escasez de su repertorio o la falta de variedad en unos ritmos que se fueron sucediendo unos tras otros sin que el público general acertara a percibir diferencias palpables entre ellos. Pero precisamente por su juventud, por su presencia y sobre todo por su actitud en el escenario es muy posible que sean, de los tres grupos que pudimos ver anoche, los que tengan un mayor margen de crecimiento.

En definitiva, lo cierto es que la actuación de Purple Elephants resultó de lo más interesante y prometedora. Muy regulares de principio a fin, los murcianos mostraron una solvencia y un empaque musicales difíciles de hallar en un conjunto que acaba de sacar su primer EP. Y así, temas como Baby run away, I want to take your home, o Miss Jade fueron deslizándose hasta llegar a un final en el que el público acabó entregándose más allá de las primeras filas llevado por Flames like ruby gems. Desde luego, un final apoteósico que dejó por segunda vez en la velada un gran sabor de boca entre el respetable

Tras el concierto de Purple Elephants, a eso de la 1:45h, entre el público comenzaron a formarse corrillos en los que se apuntaba la posibilidad de que fueran los murcianos los ganadores de la final. Sin embargo, aún faltaba el tercer grupo de la noche, el tercero en discordia en pos del ansiado galardón: los también murcianos LCD-Funk.

Y aunque nadie parecía contar con ellos de primeras, la verdad es que LCD-Funk iba a convertirse en la auténtica revelación de la noche gracias a su trabajado sonido, a sus abundantes matices, a su rica variedad y una instrumentación más completa en la que destacó la presencia del saxofón (“doble”). Por si fuera poco, si a todo esto le sumamos la animación sobre el escenario, que fue una auténtica fiesta, y el desparpajo del cantante, que supo transmitir y comunicar de maravilla con el público, obtendremos los mimbres que anoche permitieron a LCD-Funk hilvanar una propuesta que fue contagiando suave, pero irremisiblemente, a todos cuantos tuvimos ocasión de verlos.

Blues, funky, música disco de los 70, rap o reggae fueron alternándose en unas composiciones como collages, dinámicas y pegadizas, que hicieron las delicias de los asistentes. Así, si Sálvese quien pueda, Si te quedas, Tramontana, Libre o Mi naturaleza pusieron a bailar al respetable, con las versiones de Me cuesta tanto olvidarte y You can leave your hat on la banda constató su fuerte personalidad y su calidad al ser capaces de atraer a su estilo dos canciones tan conocidas y tan reconocidas sin que perdieran un ápice de su brillo.

Tras la conclusión del tercer y último concierto de la noche, a eso de las 2:40h, los pronósticos del público, que parecían decantados una hora atrás, comenzaron a abrirse de nuevo para dar cabida en ellos a LCD-Funk. Así, con la emoción creciendo por momentos, tan sólo cinco minutos más tarde el jurado se apresuró a emitir su veredicto consagrando a LCD-Funk como los ganadores del I Concurso Nacional Pop-Rock Sala Revólver. Sin duda, una gran noticia y un premio del todo merecido, aunque también es cierto que cualquiera de los tres candidatos al triunfo final habría podido ser percibido con justicia como el vencedor.

Al término de la velada, y con las luces del escenario ya apagadas, entre las múltiples ideas que nos dejó el espectáculo no se nos podría olvidar la de hacer una mención especial a la excelente organización bajo la cual éste se desarrolló, ya que el evento en su conjunto resultó ágil, variado, ameno y técnicamente impecable. Por otro lado, además de la felicitación, no sólo a los tres finalistas, sino a todos los participantes, habríamos de sumar la felicitación a los impulsores de este proyecto que ha puesto de manifiesto, una vez más, el gran interés que despierta y la gran repercusión que provoca la música popular en Murcia.

Para acabar, no querríamos poner el punto final a esta crónica sin mandar un fuerte abrazo a Jam Albarracín, santo y seña de la movida murciana de los 80, y hoy crítico de autoridad y prestigio contrastados, que en la noche de ayer tuvo que estar ausente por motivos personales. Desde murciocio.es le deseamos que pueda estar nuevo al pie del cañón cuanto antes porque ha sido, es y seguirá siendo faro y fuente de inspiración para todos aquellos que amamos la música y escribir sobre ella.

 

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Paña Radiostation y Lemur, poderoso rock en Revólver

Sáb, 28/03/2015 - 16:29 -- Javier Brooklin...

Era noche de viernes y no uno como cualquier otro, sino precisamente el viernes que daba comienzo en nuestra ciudad a dos semanas protagonizadas por la Semana Santa y las Fiestas de primavera. En esas circunstancias, tampoco era necesario reflexionar concienzudamente para llegar a la conclusión de que me pareciese una buena idea soltar algo de adrenalina para alejarme de los días que quedaban atrás. 

Así, dentro de este contexto, en la Sala Revólver de la capital se anunciaba el doble concierto de los grupos Paña Radiostation y Le Mur, dos bandas que, para aquellos que no los habíamos visto anteriormente, prometían a priori un rock potente y cargado de intensidad. De esta manera decidí que podría ser una buena forma de soltar parte de esa adrenalina adentrándome allí a prestarles mis oídos.

Y a fe que fue una buena decisión, porque desde el comienzo del espectáculo, poco antes de las 12 de la noche, por parte de Paña Radiostation ya se pudo comprobar su energía. Así, la banda, que venia de Madrid, ofreció un gran espectáculo basado en unas guitarras muy contundentes y un sonido muy empastado con toques grunge y metal. Buenas canciones, las que presentaron, como lo son Vendetta o Nada que perder, en las que supieron combinar con gran habilidad dureza y melodía. En definitiva, los madrileños mostraron durante todo el concierto una estimable calidad instrumental que, con punteos sabor Nirvana o Lenny Kravitz incluidos en algunos momentos, terminó dejando un gran sabor de boca entre el respetable allí congregado.

Luego fue el turno de Lemur, los cuales dejaron también una más que grata sensación. Y es que los murcianos hicieron gala durante todo su concierto, que se hizo corto, de un rock bastante poderoso y atractivo basado en un sonido muy conseguido que mezclaba rudeza de guitarras y tintes épicos en sus melodías. Es cierto que la banda recibió un mayor fervor del público allí presente. Sin duda, en cualquier ámbito el hecho de jugar en casa siempre es una ventaja, pero esto no quita en absoluto que la acogida fuera totalmente merecida por su buen hacer durante la noche. Y es que a esa conseguida instrumentación hay que sumar el gran magnetismo de la cantante. De hecho, con su poderío ya desde el principio se comió el escenario ofreciendo un derroche vocal que no sólo no decayó en el tono durante la actuación, sino que fue a más hasta llegar a una recta final de lo más intensa. Además, por si fuera poco, mostró una gran simpatía en todo momento, lo que, unido a esa fuerza y control vocales antes mencionados y a temas como De Neón, hizo que se ganara los más grandes aplausos que proporcionó la Sala.   

En definitiva fue una gran noche de rock. El objetivo de la descarga adrenalítica quedó de sobra conseguido con el espectáculo que dieron ambos grupos. Buenas sensaciones, siempre necesarias para olvidarse de los días pasados y afrontar los festivos e intensos días que vienen por delante.

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Ecos de Los Secretos en la Sala Revólver

Dom, 05/04/2015 - 15:41 -- Javier Brooklin...

Este viernes, en la céntrica Sala Revólver tuvo lugar un concierto de lo más especial. Javier Urquijo, miembro fundador de Los Secretos y hermano mayor de Enrique y Álvaro, llegaba a Murcia acompañado por Fito Galiana, y cargado de un repertorio de auténtico ensueño, para ofrecer un repaso a algunos de los temas más conocidos de la mítica banda madrileña y de la historia del mejor pop español.

Y es que, aunque algunos no lo sepan, Javier fue el principal impulsor de Los Secretos hace ya más de 30 años y la persona que animó a sus hermanos menores a participar junto a él en el mismo. Por eso, a pesar de que con el devenir de los años hayan sido Enrique y Álvaro los que -con toda justicia- hayan pasado a la historia de nuestra música, tampoco dejaba de ser justo que reconociésemos el crucial papel que jugó Javier en los inicios asistiendo a su concierto dispuestos a releer con él algunas de las páginas más brillantes de nuestro cancionero reciente.

Así, a eso de las 00:15, de negro y con chaqueta gris, Javier Urquijo subió al escenario para ponerse solo ante una Sala cuya concurrencia, escasa aún, parecía no reconocerle y estar más a otras cosas. A pesar de esta fría acogida, el madrileño, guitarra en mano, comenzaba a hacer sonar los primeros acordes de la velada al tiempo que su voz, casi un leve susurro, trataba de abrirse camino entre el rumor de fondo. Instantes de inquietud fueron estos, que se prologaron algunos minutos dando la impresión de que el recién empezado recital podría zozobrar por momentos.

Sin embargo, cuando la melodía y la voz se hicieron más audibles y todos llegaron a percibir que lo que estaba tocando ese señor era Quiero beber hasta perder el control, las inoportunas conversaciones no solo cesaron súbitamente, sino que la gran mayoría comenzó a tararear y a cantar con el músico su canción. Sin duda, una magia y un milagro que hay que apuntar al alma con la que Enrique Urquijo dotó a sus composiciones y que, pasen los años que pasen y las escuchen los que las escuchen, seguirán emocionando como el primer día a propios y extraños.

Por este motivo, a pesar del comienzo dubitativo, pronto la clientela fue a concentrar su atención en el “desconocido” Javier para reconocer en él el parentesco y la historia, tan familiar en el fondo, que nos había venido a cantar. Y así llegó Te llevaste todo el sol, tema extraído de su disco en solitario. Ya junto a Fito Galiana, pudimos escuchar una versión de Aunque tú no lo sepas, canción de Quique González, pero que popularizó Enrique con Los Problemas. Sin duda la presencia de Galiana a la guitarra sobre el escenario vino a reforzar a Javier y a relanzar el concierto hacia una fase de mayor ritmo. El bulevar de los sueños rotos, No puedo vivir sin ti de Coque maya, y Agradecido de Rosendo, éstas dos últimas cantadas en solitario por Galiana, completaron esta segunda parte del recital que logró definitivamente conectar con un público que, además, había aumentado sensiblemente.

Así, con mejor ambiente y mayor atención, Javier Urquijo volvió a subirse al escenario para tomar los mandos del concierto y cantar Agárrate a mi María, Ojos de gata, una sucesión de tres rancheras que culminó con Échame a mí la culpa de José Ángel Espinoza, Pero a tu lado y El sitio de mi recreo del mítico Antonio Vega. Sin duda este tercer tramo del concierto sería el más emocionante y nostálgico de todos, ya que no sólo tuvo continuas referencias a Enrique Urquijo, sino también un recuerdo especial para Antonio Vega, uno de los mayores genios de nuestra música y cuya amistad le unió estrechamente a los hermanos Urquijo.

De esta manera, con las emociones a flor de piel y sobrepasando ya a la hora de espectáculo, el concierto entró con agilidad en su fase final. Pongamos que hablo de Madrid, Insurrección, Knockin´ on heaven´s door, Ojos de perdida y la última La Calle del olvido pusieron a cantar y, definitivamente, ha bailar a la Sala para completar un recital ciertamente digno y conmovedor. 

Señor Blanco, agradable pop-rock en la sala revolver

Dom, 17/05/2015 - 18:29 -- Javier Brooklin...

A principios de los 90, un joven dependiente de videoclub americano bastante cinéfilo se lanzó a hacer una película casi sin presupuesto. En ella, se reúnen 6 gangsters para cometer un atraco a un banco que no acabará saliendo como estaba planeado. El film, titulado al final Reservoir Dogs, supuso un nuevo estilo dentro del cine y el comienzo de una gran carrera para su director, Quentin Tarantino. En la cinta, todos los atracadores de la banda, para ocultar sus verdaderas identidades, se ponían un color como nombre para llamarse entre ellos. Uno de ellos, el señor Blanco, el más veterano, respondía al rol de atracador de la vieja escuela, leal, con sentido del honor, con ciertos principios... Es decir, un personaje dotado con unos códigos que en la sociedad de hoy día parecen haber desaparecido incluso en el mundo de los ciudadanos más honrados.    

Pues bien, en la noche del sábado, un grupo Cordobés, que responde al nombre de Señor Blanco, hizo la presentación de su primer disco de estudio, Los Elegidos, en la murciana Sala Revólver. Y al igual que el personaje de la película, los cordobeses mostraron seguir unos códigos, en concreto los del pop-rock español de siempre, aunque, eso sí, con unos toques indies y con un sonido ciertamente muy actual. Así, siguiendo esa fórmula tan felizmente arraigada en nuestro país, demostraron compartir unos códigos comunes con los de tantas bandas nacionales que, desde los 80, nos han hecho disfrutar hasta hoy.

De este modo, Señor Blanco ofrecieron a la Sala una actuación en la que se combinaron los elementos de buenas melodías pop, envolventes guitarras y una voz con personalidad, con un buen puñado de temas de calidad como KamikazeLas lunas de PlutónEl mejor escondite o Donde no nos encuentren, canción ante la cual el público no pudo evitar cantar a coro al poco de empezar a sonar. Así, los cordobeses terminarían por todo lo alto gracias al acierto con el que ordenaron su repertorio dejando los temas más contundentes para la recta final con el fin de levantar a una Sala Revólver que, si bien no lució tan a reventar como otros sábados -sin duda por el periodo de exámenes universitarios en el que estamos- sí que supo reconocer con generosidad la frescura y la calidad que mostró poseer Señor Blanco.     

Como conclusión, podemos afirmar que los cordobeses dejaron una grata sensación. y es que demostraron que se saben mover muy bien por los códigos del pop-rock. Así, no sólo por eso, sino también por la actitud y las ganas que derrocharon, es de justicia que les deseemos que conserven esos principios y esa lealtad a sus códigos porque, manteniéndolos, no tienen por qué acabar como el famoso personaje interpretado por Harvey Keitel. 

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El Octavo Pasajero alza el vuelo en la Sala Revólver

Sáb, 03/10/2015 - 15:18 -- Miguel Casas

Anoche, con motivo de la presentación de Mantén el vuelo, segundo EP de la banda murciana El Octavo Pasajero, arribamos a la Sala Revólver dispuestos a dar cuenta de un concierto que, ya desde los días previos, apuntaba a acontecimiento importante y señalado dentro de la historia de la más prometedora escena regional.

Y lo cierto es que, ya en la Sala, a eso de las doce, la cantidad y la calidad de caras conocidas, entre las que estaban Carlos Vudú, Alv Mc Martin o Julián Balibrea entre otras, no hizo sino confirmar nuestros pronósticos acerca de la talla del evento que estaba a punto de comenzar.

Así, con el aforo de la Sala apuntando a lleno y con el ambiente alcanzando un nivel óptimo, El Octavo Pasajero, con José Luís Manzanero a la cabeza, hizo acto de presencia sobre las tablas de La Revólver a las 12:15h para iniciar la velada arrancando su espectáculo con la energía de las guitarras eléctricas frenéticas y los coros desaforados de Old Man, introducción instrumental con la que la banda, sin dejar de tocar, daría paso a Mantén el vuelo, tema de ritmo vivo y sinuoso, guitarras poderosas, letra evocadora y estribillo contagioso en el que El Octavo Pasajero ha encontrado un rotundo sencillo con el que, además, dar nombre a su segundo trabajo de estudio.

Tras la descarga de Mantén el vuelo llegaría Todo, tema rápido y directo de sonido indi en el que la guitarra afilada, aguda y luminosa de José Antonio Herrera empezó a destacarse para marcar y potenciar la intensidad con la que la banda estaba iniciando su concierto. Y sin bajar esa intensidad, pero sí acompasando algo más el ritmo, sonó Fácil, medio tiempo de aire más pop en el que la letra, en clave de amor, compartiría protagonismo con los desarrollos instrumentales. Para el siguiente corte, El Octavo Pasajero se reservó otra de las joyas más brillantes de su repertorio, Bobo, deliciosa balada rock de estribillo muy marcado que nos trajo al recuerdo a los mejores Piratas.

A continuación llegaría el toque exótico y diferencial con la distorsión en las guitarras, el aire funky y el falsete de Manzanero en New Old Man, movido tema cantado en inglés y español que resultó ideal para poner a bailar al público, que ya abarrotaba la Sala. El octavo pasajero, la canción, balada rock de guitarras rasgadas, fue la siguiente en sonar justo antes de dar paso a dos temas del nuevo trabajo que se presentaba: Constelación y Desaparecer. Entre estas, destacó la primera por mostrar ese sonido indi vivo, nervioso, de cuidada factura, de punteos excelentes, de coros y letras depuradas que está convirtiendo a El Octavo Pasajero en un grupo comparable a los mejores de la escena española actual.

Inevitablemente, canción que estrenaban en vivo, a pesar de que pareció que llevaban toda la vida tocándola, marcó otro de los puntos álgidos del espectáculo antes de que la banda interpretara la única versión de la noche, The wall, de Pink Floyd, que variaron imprimiéndole un ritmo más rápido y un sonido más rockero. A partir de aquí, el concierto se encaminó hacia su recta final, pero siguiendo una línea ascendente en la que destacarían El loco al cuerdo, La tregua, espectacular balada rock, y Raro, último tema del EP que se presentaba y que de nuevo trajo el mejor sonido indi justo antes de que la banda repitiera Mantén el vuelo para poner el punto final a un concierto que fue verdaderamente magnífico.

Y ahora, que los ecos de El Octavo Pasajero en la noche de ayer se han apagado, sólo queda traer a la memoria la cuidada factura de lo brindado, el empaque de los músicos, las hechuras de banda grande, el sonido plenamente actual, las canciones que enganchan a la primera escucha, las letras depuradas en las que nunca sobraba ni una palabra… En definitiva, los valores de una banda hecha y curtida, pero joven para llegar a tiempo a donde quieran; una banda que tiene las ideas claras y lanza mensajes inteligentes y bien construidos; mensajes como señales de radio emitidas al espacio desde un pequeño planeta a la espera de que alguna nave de carga se acerque lo suficiente para escucharlas…

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Debaho Band reconquista la Sala Revólver

Sáb, 10/10/2015 - 17:51 -- Miguel Casas

Si la última vez que tuvimos la oportunidad de verlos en Murcia, allá por el Entierro de la Sardina, ya nos dejaron sin resuello, anoche, que volvían al lugar de los hechos –la Sala Revólver-, no podíamos faltar a la cita con el Rock and Roll sin descanso ni freno que siempre que vienen por aquí nos traen desde Lorca los Debaho Band; toda una banda de rock de la que pueden sentirse muy orgullosos en la Ciudad del Sol.

Así, aún con el imborrable recuerdo de aquella noche coleando en nuestra memoria, nos apostamos bien cerca del escenario para captar todo cuanto ocurriese tanto sobre las tablas de la Revólver como a los pies de estas. Y lo que pasó fue que, como en aquella ocasión, los Bebaho no dejaron nada a la casualidad y desde los primeros compases de su concierto impusieron un ritmo endiablado bajo el cual comenzaron a sucederse temas de sus dos LPs publicados: Sin freno y Basado en hechos reales.

De esta manera, sonaron Ni banderas ni ladrones, La más guapa del burdel, Negro satén, Sin freno y Basado en hechos reales antes de acompasar el ritmo con Qué difícil –cantada por José Luis Meca- y Preso –cuidado medio tiempo que desemboca en rotundo rock-, justo antes de volver a pisar el acelerador con El otro yo, La curva de perdedores y La mentira rosa, con la que Debaho concluyó la primera parte de su concierto dedicada en exclusiva a los temas propios de la banda.

Más allá del ecuador de la velada, las versiones en las que los lorquinos se han curtido como músicos fueron las que se hicieron con el protagonismo. De esta forma, Leño, Extremoduro, Rosendo, Marea, Reincidentes o M-Clan serían los que ofrecerían los temas finales al concierto, aunque, eso sí, siempre tamizados por el carácter y la personalidad de Debaho Band.

Así, Maneras de vivir, Corazón de mimbre, Jarto de aguantar –que puso a bailar a todos y fue una auténtica locura-, Las calles están ardiendo –que sonó más rápida y rockera-, Agradecido o Vicio –con la que cerraron el concierto- hicieron las delicias de todos los que asistieron al concierto de Debaho Band, una banda que jamás decepciona porque toca en cada concierto como si fuera el último.

Y es que, aparte de la presencia y la voz de José Alberto Lario, los solos guitarra apoteósicos de Alfredo Veas, la pausa de José Luis Meca, el nervio de Alfonso Quiñoreo, y el ritmo de Andrés Corbalán, si hay algo que hace única a esta banda de rock es, precisamente, que jamás se deja nada en el tintero, que jamás negocia el esfuerzo, y, por el contrario, que siempre da todo y un poquito más de lo que tiene sobre el escenario. Y eso fue, una vez más, lo que volvieron a hacer en la noche de ayer para reconquistar la Sala Revólver y convertirla por derecho propio en su segunda casa.

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Clara Plath se exhibe en la Sala Revólver

Dom, 29/11/2015 - 23:11 -- Miguel Casas

Recién llegados de Valencia tras conquistar el premio al Mejor Grupo Alternativo 2015 otorgado por 80´s Live Music, la banda murciana Clara Plath se presentó este sábado en la conocida Sala Revólver para celebrar en casa y frente a su público más fiel el fantástico año de éxitos y conciertos por gran parte de España que ha vivido la formación desde que, allá por el mes de junio, viera la luz su primer LP, Grand Battement.

Por eso, si ya suele ser buen plan dejarse caer por la Sala de la calle Victorio dado su buen ambiente y cuidada programación de conciertos, en la noche del sábado -con mayor motivo por ser Clara Plath los protagonistas de la velada- no dudamos en acercarnos a la Revólver para volver a encontrarnos con esta banda y seguir la evolución de unas canciones que ya atisbamos como altamente estimulantes durante la edición del pasado Lemon Pop.

De esta manera, poco antes de la medianoche y con una entrada de público que ya apuntaba a lleno, Clara Plath al completo hicieron acto de presencia sobre el escenario para mostrar, a través del característico aullido de Clara, toda la fiereza de ese lado salvaje que exhibe orgullosa la banda como seña de identidad. Un aullido que, además, habría de servir de contraseña para embarcarnos junto a ellos y navegar por las aguas, siempre oscuras, de su sinuoso y enigmático sonido.

Así, durante el concierto los temas de Grand Battement se irían alternando a la perfección con los del primer EP de la banda, Hi Lola! para brindar un repertorio variado y rico en el que destacarían canciones como la enérgica A Whisper , la sensual Over me, la emocionante Paradise -dedicada a Paco Miranda-, la elegante Distance, o la irresistible Fuck my car, que sirvió para remover el avispero que en ese momento era la Sala y llegar al ecuador del concierto.

Ya en la segunda mitad de la velada llegaría Grand battement -la canción-, una maravillosamente interpretada  Broken dolls, la trepidante Waiting for my dog, y el tema que se convirtió en el primer videoclip oficial de Clara Plath: Dancing song. De esa forma, sin parar de bailar, llegamos a la recta final de un concierto en el que brillarían con luz propia la enloquecida Crazy liar o la desaforada Like a rocket, con la que la banda puso fin por todo lo alto a una magnética noche que sirvió para celebrar un año 2015 insuperable y augurar un 2016 de pleno crecimiento para Clara Plath.

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Superlópez, unos héroes con el poder de no crecer

Lun, 07/12/2015 - 08:15 -- Javier Brooklin...

Bonita noche de rock, la que se vivió el sábado en la Sala Revólver de la mano de Superlópez. Y es que la banda murciana, que tomó su nombre en 2007 del famoso personaje del cómic de Jan, ofreció una gran velada merced a su pop-rock de carácter ochentero en el que priman el sonido fresco y unas letras directas que juegan con las clásicas referencias del género.

Unas referencias que se condensan, en cierta manera, en uno de sus temas más conocidos, No quiero crecer. Porque, aunque el paso del tiempo sea inevitable y las convenciones sociales nos obliguen a cambiar en ciertos aspectos, para los que hemos crecido leyendo cómics, frecuentando bares y escuchando pop y rock, jamás podremos -ni querremos- dejar esas referencias atrás. Forman parte de nuestra esencia y siempre convivirán con las nuevas circunstancias que nos acontezcan en la vida.

Así, al filo de la medianoche, y tal como dice una canción que más adelante tocarían -Como lobos-, Superlópez comenzaron su actuación plenos de garra haciendo sonar Surf espacial, una pieza instrumental de ritmo electrizante y sinuoso perfecta para captar de inmediato la atención del personal. A continuación, golpeados por una atronadora batería y acariciados por una inspirada guitarra, llegaría Comencemos con el show antes de dar paso a la animada Piso a fondo; sin duda, toda una declaración de intenciones

Ya en esos momentos, con la Sala de la Calle Victorio registrando un lleno absoluto, el público se mostraría pasándoselo en grande y feliz de entregarse al atractivo sonido de Superlópez. Un actractivo sonido que, además, a lo lardo del espectáculo iría variando gracias a temas como la romántica Nadaremos, la alegre Bienvenido al nuevo bar, la tierna No Más, la potente Miénteme -enriquecida por un solo de guitarra absolutamente ganador-, o la anteriormente comentada No quiero crecer.

Paralelamente, Superlópez supieron combinar sus temas propios con algunas versiones bien llevadas a su terreno como, por ejemplo, una mas rockera Frío, de Manolo Tena, La torre de la vela, de 091, Mil horas, de Andrés Calamaro, con un toque funky, la mítica Me estas atrapando otra vez, de Los Rodríguez, y, las que sirvieron para poner fin al recital por todo lo alto: Sí, sí, de Los Ronaldos y Sábado a la noche, de Morís.

Así, atentos al concierto entre un público que no paraba de cantar y botar, tuvimos que acabar reconociendo las virtudes de Superlópez y su capacidad para ofrecer un repertorio basado en unos sonidos que nos llevaron a la edad más dorada que ha conocido nuestra música. Una edad en la que los grupos de música no estaban prefabricados, echaban programas musicales por televisión, las bandas desconocidas podían sonar en la radio y, además, eran precisamente nuestros músicos los que llenaban pabellones y hasta estadios de fútbol. En fin, lo dicho, que no queremos crecer…

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José Filemón pone la guinda a la gran noche del Pop-Rock murciano

Lun, 01/02/2016 - 01:16 -- Miguel Casas

En la noche del viernes, pocas horas después del estreno del esperadísimo documental sobre la historia reciente de la música popular en la Región, Murcia Supersónica, que congregó en la Filmoteca Regional a lo más granado de nuestra fértil y variada escena, tuvo lugar en la Sala Revólver el concierto que habría de servir de colofón, y hasta de síntesis, a la gran noche del pop-rock hecho aquí: el concierto de José Filemón.

Y si el concierto de José Filemón llegó a ser el punto culminante de la noche, en justicia, debemos reconocer que no fue solo por lo que vimos sobre el escenario –que fue mucho y bueno-, sino porque en torno a él se aglutinaron algunas de las figuras que horas antes habían sido protagonistas del mencionado Murcia Supersónica. De hecho, hasta haría acto de presencia el responsable del mismo, el realizador Juan Poveda.

Así, con nombres tan ilustres como los de Juan Antonio Ross, Joaquín Talismán, Román García (bajista de Los Marañones), Pedro Casanova (guitarrista de Los Fanáticos), José Carlos Negro (cantante de SuperLópez), Álvaro Martínez (líder de Alv McMartin) o Juan Gomariz (batería del Clan Jukebox de Carlos Vudú y El octavo pasajero) pronto el ambiente se antojó vestido de gala para escuchar a José Filemón.

De esta forma, a eso de las 24:00h, el músico murciano arrancó su actuación con Nena, directa confesión de amor en forma de cuidado medio tiempo que, junto a temas como Llegaste con el sol o Te querré igual mostró, para empezar, el lado más íntimo de José Filemón. A continuación, con Su graciosa majestad, el concierto viró hacia un pop-rock de sonidos más rápidos y afilados que puso en movimiento al personal antes de que llegara Tus zapatos de tacón, exquisito medio tiempo de aire country que se fundió a la perfección con Volverás a sonreir.

Ya con Me viene fatal y Está en mi corazón, José Filemón volvería a sacar a relucir ese pop-rock urbano, aguerrido, rápido y fresco que caracterizó a su LP, Archivos temporales, antes de volver a oscilar -con Gran Don Juan y Gracias- hacia los sonidos más acompasados y de aire más country de su último LP, Tan acústicamente. A partir de entonces, afrontando la recta final del concierto, el músico introduciría nuevas composiciones propias como La estufa que encendimos, Nuestro barco o Tic-tac, que sonaron alternándose con las versiones de Me estás atrapando otra vez, de Los Rodríguez; Te lo dije, de Quique González; Ni tú ni nadie, de Alaska y Dinarama; y Siempre estás allí, de Barón Rojo, con la que el espectáculo concluyó a eso de la 1:20h dejando un más que agradable sabor de boca.

De hecho, un más que agradable sabor de boca final que no hizo sino reafirmarnos en nuestra consideración inicial por este concierto como síntesis válida del homenaje que se rindió a la historia reciente de la música hecha en Murcia. Y es que, no solo el concierto, sino la trayectoria de José Filemón bien podría servir para recordar y valorar la de tantos otros excelentes músicos que, a base de ganas, talento y dedicación, desde finales de los 70 y hasta hoy, han dotado a nuestra Región de un patrimonio sonoro verdaderamente monumental y absolutamente impagable. Por ello, a José Filemón y a todos los que día a día renuevan su ilusión, y alimentan la nuestra, por la música -por la de verdad-: “Muchas gracias”. 

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Los Deformes aúllan a la luz de la luna

Lun, 15/02/2016 - 07:36 -- Miguel Casas

Castillo en ruinas, páramo desolado, colina tenebrosa o bosque cerrado. Luna llena, frío, nubes negras y ventisca. Relámpagos a lo lejos, estruendo de truenos. Aullidos, risas diabólicas y gritos de pánico. Noche de lobos. Vampiros acechantes, zombis hambrientos, tarántulas gigantes, marcianos cabreados. Ganas de escapar, coches que no arrancan. Chicos exangües, chicas en apuros y sangre. Mucha sangre.

Así, como criaturas salidas de una película de terror, de un cómic de ciencia-ficción o incluso de la onda siniestra que alumbró los inicios de La Movida, Los Deformes se presentaron este sábado en la Sala Revólver de Murcia para hacernos vivir una deliciosa y divertida noche de miedo a base de una propuesta musical que, por lo concreto de su estilo, bien podríamos calificar de música de género.

De esta forma, a eso de las 00:25h, con su primer disco -de título homónimo- bajo el brazo y con la presencia destacada entre el público de la cantautora Mar de fondo y de David Manzullo, de Neuman, Los Deformes arrancaron su actuación mediante una rápida sucesión de temas frenéticos, directos y breves caracterizados por los extensos desarrollos instrumentales, la reducción de las letras a la mínima expresión, las voces degradadas y el sonido tan particular del órgano electrónico Farfisa. 

Por tanto, imponiendo un ritmo verdaderamente trepidante, pudimos escuchar casi sin tiempo para respirar varios de los temas que componen el álbum debut de esta banda alicantina alternándose con otros que han quedado fuera del mismo. Así, El rock and roll del chupacabras, Zombie wray, Ven conmigo, o Los deformes fueron algunas de las canciones que en apenas quince minutos lanzaron Los Deformes como certeros golpes dirigidos a un público que pronto se mostró encantado con los de Rafal.

Manteniendo las coordenadas y el rumbo marcados desde los compases iniciales, en un abrir y cerrar de ojos nos adentramos en la fase central del concierto con temas como El burlón, Cavernícola, El perrero, La momia o El conde Con Don, que nos presentaron a buena parte de esa grotesca fauna de monstruos en los cuales Los Deformes han encontrado a unos espléndidos compañeros de fechorías y junto a los cuales, de hecho, se mueven como peces en el agua.

Ya en plena recta final y con el respetable bailando sin remisión, sonarían Enroscado, El planeta de los simios o El cobrador del frac para combinar los ritmos del punk, el rock y el garage con otros, como los de la ranchera. De esta manera, apenas a la 1:25h, pero tras veintidós temas, Los Deformes concluirían un concierto que resultó de lo más gratificante, y hasta evocador, sobre todo para aquellos que, como nosotros, tuvieran la suerte de crecer con la bruja Avería como niñera y con la Familia Monster como vecinos. 

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Furia Trinidad asalta la Sala Revólver

Lun, 14/11/2016 - 08:00 -- Miguel Casas

Cabalgando desde El Puerto de Santa María, como una banda de forajidos que se hubieran hecho con el preciado botín de ese rock fronterizo que creció salvaje en el lejano Oeste al abrigo del cine de autores como Sergio Leone o Quentin Tarantino, este pasado viernes llegaron a Murcia cuatro forasteros armados cuyos rostros aparecían impresos en carteles en blanco y negro bajo la leyenda de “Se Busca”.

Así, dispuestos a presentar su segundo LP, “She and the sunshine”, los andaluces Furia Trinidad irrumpieron a medianoche en el escenario de la céntrica Sala Revólver para desenfundar sus instrumentos y arrancar la velada abriendo fuego con canciones como Leave you tonight, I´m a man o Shake it, en las que las poderosas guitarras eléctricas de Goli Supersummer y Nur Wong serían las protagonistas indiscutibles.

De este modo, desplegando melodías que fluirían, bien sugerentes y cadenciosas mecidas por la voz serena de Nur, bien rotundas y desaforadas agitadas por la voz nerviosa de Goli, el concierto pronto captaría la atención de un público que, como si fueran los rehenes de un violento asalto, apenas tendría tiempo de pestañear, cerrar la boca y tragar saliva ante la descarga de rock que se le estaba viniendo encima.

Más adelante, como centauros del desierto atravesando los territorios del country, el folk y el rock más experimental y psicodélico con Pushloop, Feelin Alone, She And The Sunshine, o RCA, los andaluces regresarían a su primer LP, “Listen to phenomenal western rock combo”, para tocar la brillante Money; canción en la que, como si fuera un preciso mosaico, habrían de quedar plasmados buena parte de esos géneros y ritmos en cuyo manejo Furia Trinidad demostraron ser verdaderos expertos.

Ya encarando la recta final del concierto preparados para morir con las botas puestas, este grupo salvaje, espoleado por los estremecedores redobles de tambor de Alberto Moreno y los extraordinarios duelos de guitarras ofrecidos por Supersummer y Wong, se adentraría en el último tramo de concierto haciendo sonar temas como Road old road o Kai Lenny antes de despedirse por todo lo alto con la furiosa Detroit; canción con la que Goli acabó, como merecía la ocasión, cantando a voz en grito.

Y así, despidiéndose entre aplausos de una Sala que terminó rendida a su épico sonido western-rock, Furia Trinidad saldrían de Murcia al galope para poner rumbo a horizontes lejanos y burlar, una vez más, esa torpe ley que en los grandes canales de difusión musical de nuestro país ha convertido en proscritos a todos aquellos que osan hacer uso de su talento, cantar con voz propia y abrir caminos distintos al marcado. 

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Superlópez, pop-rock de altos vuelos en la Sala Revólver

Mié, 21/12/2016 - 07:58 -- Miguel Casas

Este pasado sábado, en la misma Sala Revólver donde tuvimos ocasión de conocerlos hace justo un año, volvieron a aterrizan, cual superhéroes, José Carlos “Negro” y Andrés J. “Canito” para ofrecer una larga noche de pop y rock and roll en la que, junto con sus canciones, plenas de alma y garra, interpretarían versiones de grupos tan fundamentales como Burning, Alarma, Los Ronaldos o Los Rodríguez.

Así, a eso de las doce de la noche y con un público que ya se arremolinaba inquieto en torno al escenario de la sala, Superlópez arrancarían su concierto acelerando a tope con la instrumental Surf espacial, que serviría para introducir en clave de rock temas como Piso a fondo, Rock 2-1-3 y Como bolos, antes de que llegara la primera versión de la noche, la emocionante Frío, que escribiera el inolvidable Manolo Tena.

A continuación, dos composiciones de la banda como Mi canción y Nadaremos se sucederían para templar los ánimos y mostrar una vertiente más melódica y reflexiva de Superlópez, antes de poner nuevamente a rugir el motor del concierto con Bienvenido chico al nuevo bar y, justo después, con la frenética Esto es un atraco, de Burning, que sirvió para alcanzar y superar a toda velocidad el ecuador de la velada.

Abrazando y dejándose envolver por el rock and roll que estaban interpretando con verdadera garra, Superlópez nos traerían un trío de canciones de factura propia como Volveré, No más y Salir a cazar en las que las melodías electrizantes se acompasarían para ofrecernos cuidadas baladas-rock plenas de punteos ganadores, acertados coros y contagiosos estribillos que hicieron las delicias del público.

Encarando la recta final de la velada, las versiones adquirirían un mayor protagonismo,  ya que, junto a Miénteme, No quiero crecer y Hoy decidí, Superlópez harían sonar temas como Mil horas, de Andrés Calamaro; Sí, sí, sí, de Los Ronaldos; Me estás atrapando otra vez, de Los Rodríguez o Sábado a la noche, de Morís. Es decir, un auténtico póker de ases con el que la banda culminaría su recital por todo lo alto.

Por eso, concluido el espectáculo y abandonando la sala no sin antes reconocer entre el público a reputados músicos como José Filemón o Paco Urbano, no podríamos evitar esbozar una sonrisa al comprobar, una vez más, que ese pop-rock que tiñó de oro los mejores años de nuestra música, lejos de ser solo un bonito recuerdo, aún hoy sigue siendo fuente viva de inspiración para componer canciones con las que llegar a la gente

Y es que, parafraseando una canción de Superlópez, si lo que muchos llaman crecer a la hora de la verdad no es otra cosa que renegar de tus influencias, renunciar a tus sueños, desprenderte de aquello que te hace diferente, acostumbrarte a perder y jamás, bajo ningún concepto, ni decir ni pensar ni hacer ni cantar lo que quieras, nosotros -como cantaba Joey Ramone y como canta José Carlos “Negro”- tampoco queremos crecer.

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MOJO y Estúpido Flanders brillan en el III Concurso Pop-Rock Sala Revólver

Crear: 02/13/2017 - 11:15

Con las luces de la ciudad prendiendo la mecha del fin de semana, este pasado viernes retornamos a la murciana Sala Revólver para presenciar una nueva eliminatoria de su III Concurso Nacional Pop-Rock. En rigor, una más que interesante cita musical que traería hasta el emblemático escenario de la calle Victorio a dos dúos tan jóvenes como prometedores: MOJØ y Estúpido Flanders.

Así, a eso de las 23:30h y con una notable entrada de público en la Sala, serían MOJØ las encargadas de levantar el telón de la velada haciendo sonar Would you listen; elegante tema soul cuajado de destellos funky en el que, junto a la voz bien modulada y rica en matices de Ana Ana, brillarían unos cambios de ritmo constantes que, ejecutados a la guitarra por Teté Crudité, no harían sino imprimir a la pieza una deliciosa sensualidad a la que sería difícil resistirse.

De este modo, con la atención del respetable ya fijada en el escenario, la banda granadina iría desgranando un repertorio en el que no faltarían versiones como Glory box, de Portishead, Feeling good, de Nina Simone, o Stronger than me, de Amy Winehouse. No obstante, basando su recital en los temas de factura propia que han creado desde 2015, MOJØ ofrecerían una variada muestra de composiciones entre las que destacarían Believe, My game o Magnetize, y que servirían para desarrollar una propuesta musical mestiza, fresca y bailable basada en la reinterpretación de estilos musicales como el pop, el soul, el rock y el blues.

A continuación, y apagados los sonoros aplausos con los que el público murciano despidió la actuación de MOJØ, fueron Estúpido Flanders, formando como cuarteto gracias a la presencia de Juanmi Martínez al bajo y Víctor Rodríguez a la batería, los que tomaron el escenario de la Sala para demostrar que, adecuadamente electrificados, el sonido y el empaque de sus temas serían capaces de crecer hasta ponerse a la altura de su cantante, Carmen Alarcón.

De esta manera, sin renunciar a su esencia indie, pero atenuando su carácter folk para dar entrada a un rock que dotaría de mayor cuerpo y consistencia a su repertorio, Estúpido Flanders arrancaría su concierto con From 15 to fear; composición de rica y cuidada melodía que transmitiría fielmente esa doble personalidad, intimista y desaforada, que como dúo poseen Carmen Alarcón y Pablo García. Más adelante, y alternando temas de su primer EP, como la rotunda A Miracle, con otros que quedaron fuera, como la luminosa On both sides of love, la actuación de Estúpido Flanders avanzaría sin fisuras hasta culminar con Closed.

Finalmente, de nuevo entre aplausos tras el recital pleno de intensidad que ofreció la banda murciana, al igual que nos ocurrió la semana anterior, abandonamos a eso de la 1:30h el local felices con el doble espectáculo contemplado y, además, aliviados por no tener que decidir entre dos bandas que evidenciaron, cada una con su estilo, estar perfectamente capacitadas para pasar a la final del III Concurso Sala Revólver.

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Adiós Nicole y WAW se suman a la carrera por el III Concurso Sala Revólver

Crear: 03/13/2017 - 01:35

Siguiendo la estela de los grupos que están iluminando con su música la tercera edición del Concurso Pop-Rock Sala Revólver, este viernes regresamos a la popular sala murciana para vivir la novena de sus eliminatorias, que puso en liza a dos jóvenes bandas nacidas en la Región: Adiós Nicole y WAW.

Así, con una gran expectación en la Sala para ver el retorno de Adiós Nicole tras un período de silencio de casi dos años, la banda encabezada por Tommy Rocheteau saltaría al escenario a las 23:30h con José Gálvez al bajo y contando entre sus filas con las nuevas incorporaciones de Jorge MA a la guitarra y Álvaro Carbonell a la batería.

De este modo -aún con el recuerdo vivo de aquel 2013 en el que fueron finalistas del CreaJoven y de aquel dorado 2014, en el que actuaron en el Festival SOS, abrieron para Vetusta Morla en el Lemon Pop, y lanzaron su primer EP, “Desconocidos”- los renacidos Adiós Nicole plantearían un recital en el que, junto a las canciones de su primera etapa, ofrecerían otras de reciente creación para confirmar que su esperado regreso vendrá refrendado con un nuevo capítulo discográfico.

En consecuencia, felicitándonos por el retorno a la actividad de una de las bandas con mayor proyección de nuestra escena, ya iniciada la velada, Adiós Nicole se encargaría de arrancar su concierto pisando a fondo el acelerador con Luces tenues y Tu sombra; dos temas en los que las letras intimistas volarían raudas para poner a bailar al público llevadas por melodías frescas y directas de marcado corte indie.

Entonces, pausando el frenético ritmo del comienzo, llegaría la balada ERA antes de que el tempo volviera a subir con Fotogramas; inspirada canción incluida en el mencionado primer mini álbum de la banda con la que se alcanzó el ecuador del concierto. Ya en la segunda mitad del recital, dos baladas más -primero El momento presente y después Desconocidos- servirían para poner a cantar al público al ritmo del pop más dulce y melódico de Adiós Nicole.

A continuación, encarando la recta final, la banda culminaría su espectáculo por todo lo alto con Un mes y Si el mundo acaba hoy; dos piezas en las que destacarían la intensidad y la precisión de unos rápidos desarrollos instrumentales con los que se pondría de manifiesto que dos años no es nada y que, habiendo ganado en consistencia con las nuevas incorporaciones, Adiós Nicole han regresado a tiempo para llegar a donde se propongan.

Más adelante, realizados los oportunos cambios sobre el escenario, a eso de las 00:30h se presentarían ante la Sala Revólver WAW, que son las siglas de We Are WAW, para demostrar que la edad de oro por la que atraviesa la música en la Región, lejos de decaer, sigue su desarrollo aportando invitados de toda clase y condición a una fiesta que parece que nadie se quiere perder.

Y precisamente por eso, por convertir su concierto en una fiesta -una auténtica, disparatada y divertidísima fiesta- los descamisados, despeinados y descarados miembros de WAW, disparando sus letras cuajadas de humor absurdo con pólvora llena de reggae, ska, rock y funky, conseguirían meterse en el bolsillo a la Sala desde los primeros compases de su actuación y poner a botar a buena parte del público al ritmo de canciones como El taxidermista, Pokemon o  Pai, pai.

Metidos ya en la segunda mitad de su fulgurante recital, esta banda fundada en 2015, que el pasado año editó su primer trabajo de estudio, echaría toda la carne en el asador haciendo sonar Escape de gas -tema que, como era de prever, versaría sobre una inoportuna flatulencia- antes de que llevaran la locura a la Sala sirviendo en bandeja de plata su explosivo Pepino Boom –tema que, como de prever, no versaría sobre la conocida planta de la familia de las curcubitáceas-.

Finalmente, concluida la velada, mientras cruzábamos el zaguán de la Sala Revólver aún con una sonrisa en la boca, saldríamos a la calle satisfechos no solo por haber constatado el prometedor regreso de Adiós Nicole, sino también por descubrir a WAW, banda que por su estilo, su actitud y su puesta en escena estamos convencidos de que deparará muchas noches de diversión allá por donde vaya.

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Mona Luisa y The Nawers brillan en la penúltima eliminatoria del Concurso Sala Revólver

Crear: 03/20/2017 - 00:32

Este viernes, encarando la recta final del III Concurso Nacional Pop-Rock Sala Revólver, regresamos al céntrico local de la Calle Victorio para vivir la décima de sus eliminatorias, que reuniría en un mismo cartel a los murcianos Mona Luisa y a los mallorquines The Nawers.

Así, arropados por el buen ambiente del que un fin de semana tras otro goza esta popular sala murciana, a eso de las 23:30h harían acto de presencia Mona Luisa; banda de original y divertido nombre fundada en 2014 que se encuentra presentando su segundo trabajo discográfico, “Cosméticos y sucedáneos”; EP con el que este grupo ha logrado dar forma a un pop moderno, fresco y ecléctico que hunde sus raíces en dos décadas doradas para la música: los 60 y los 80.

De este modo, con Luisa Martínez a la cabeza, Mona Luisa arrancarían su concierto haciendo sonar Maldita barba, Pop star y Parásito; tres inspirados cortes de su último disco en los que destacarían, junto a la agilidad y al colorido de las melodías, la variedad y la riqueza en la elección y en el tratamiento de motivos. A continuación, acompasando el ritmo del recital, la banda interpretaría baladas como No puedo estar sin ti o Tú y nadie más antes de volver a pisar el acelerador tocando canciones como Historias de verano, Peeling químico y, sobre todo, la rutilante Estrellas fugaces.

 

Más adelante, y tras despedir con aplausos a Mona Luisa, la Sala Revólver se prepararía para tributar un más que caluroso recibimiento a The Nawers; grupo de rock alternativo formado en 2015 que, llegados desde su Mallorca natal, habrían de realizar un largo viaje para presentar ante el público murciano su álbum debut, “Bright eyes prey”; trabajo en el que destacan, por un lado, la rotunda presencia de las guitarras eléctricas y, por otro, el  frenético ritmo de sus composiciones.

De esta manera, entregándose desde el primer minuto al numeroso público congregado en la Sala con una intensidad digna de todo elogio, The Nawers abrirían su concierto haciendo sonar Save me; cuidada balada rock tras la cual la banda comenzaría a desgranar los temas de su primer EP. Así, pronto se sucederían el homónimo Bright eyes prey o Silver rain, que dejarían paso, ya superado el ecuador del recital, a piezas como Mildbreaker y Under control; dos verdaderas bombas que, detonadas sobre el escenario, pusieron a bailar a todos para brindar un fin de fiesta a la altura de las circunstancias.

Finalmente, deseando buena suerte tanto a Mona Luisa como a The Nawers de cara a la conformación del cartel de la gran final del concurso, abandonamos la Sala Revólver a la 1:20h vislumbrando -junto con la última de las eliminatorias, que se disputará la semana que viene- la certeza de que la de este año es, por la calidad y la variedad de los grupos participantes, la mejor de las tres ediciones que ha conocido este certamen.

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Los Astrónomos iluminan la noche murciana

Crear: 05/15/2017 - 13:28

Si es verdad que Murcia es un parque de atracciones para los amantes de la música en vivo, no es menos cierto que, con demasiada asiduidad, seducidos por la velocidad, la urgencia y el brillo de los nuevos estímulos que la ciudad ofrece, solemos olvidarnos de mirar al cielo y, en consecuencia, de cultivar la atención, el silencio y la quietud que la contemplación del firmamento requiere.

Por eso, este viernes, dejando atrás el frenético carrusel de actuaciones en el que nos subimos hace siete días, llegamos a una Sala Revólver que haría las veces de planetario para dar la bienvenida a Los Astrónomos; súper-grupo murciano bajo cuyo nombre han aunado talentos y voluntades tres de nuestros más ilustres músicos como son Joaquín Talismán, José Filemón y Román García.

De este modo, con la intención de conocer de primera mano las canciones que editó este trío a finales del pasado año 2016, al filo de la medianoche iniciamos una singular travesía espacial en la que, impulsados por un cuidado lenguaje que tendería al onirismo y a la evocación, recorreríamos lejanas constelaciones dominadas por los conocidos signos musicales del country, el rock, el folk y el pop.

Así, arrancando su recital con Cuánto tiempo habrá pasado -primer sencillo del álbum debut homónimo de Los Astrónomos-, la banda pronto desplegaría un delicioso cancionero concebido en clave acústica cuyas melodías estarían marcadas por los ritmos acompasados y las peculiares sonoridades de instrumentos como el guitalele de Filemón y, sobre todo, el banjo, que sería tocado por Talismán.

De esta manera, sobreponiéndose a ciertos desajustes técnicos que surgieron al inicio del concierto, Los Astrónomos interpretarían temas como Dos montañas huecas, Dos niños jugando o Una barca sumergida con tu amor  para dar cuerpo a un repertorio que, estructurado en torno a su primer trabajo de estudio, además, sería enriquecido con clásicos de bandas como Rumor, a la pertenecieron Filemón y Talismán, o Los Marañones, de la que es bajista y compositor García.

Dejando para la segunda mitad del recital canciones como En el viejo caserón, El abuelo fue a pescar o Cuando llueva más, los tres músicos no solo se sucederían en la voz principal, sino que se arroparían constantemente ejecutando segundas voces y coros que dotarían al concierto de una gran variedad vocal. Variedad vocal que, no obstante, tendría un perfecto contrapunto instrumental gracias a tres delicados temas como Boscoso, Entre nogales y Piedra en piedra.

Finalmente, tras una hora y media de paseo por las estrellas, ya acabado el concierto, tomaríamos tierra en la Sala Revólver para descubrirnos aplaudiendo a los tres músicos que, como verdaderos astrónomos, cumplirían con su objetivo de elevarnos por encima de las luces de la realidad y llevarnos a acariciar los sueños que cada noche, como nebulosas de colores, recorren la inmensidad del universo.

After Many Nights despiden el curso en la Sala Revólver

Crear: 06/27/2017 - 10:10

Después de muchas noches oyendo hablar de ellos, por fin este pasado sábado nos acercamos a la céntrica Sala Revólver para presenciar el concierto de After Many Nights; una de las bandas más jóvenes de nuestra escena sobre la que, justo un año después de editar su primer trabajo –“Head Above Water”-, recaería el honor de poner el colofón a la temporada musical en el local de la calle Victorio.

Así, ante una Sala Revólver que registraría una magnífica entrada a pesar de ser sábado de finales de junio en Murcia, After Many Nights, con el irlandés Cameron Cooke a la cabeza, arrancarían su gran noche haciendo sonar un largo tema instrumental que, ya desde sus primeros compases, pondría a bailar al público al son de melodías de corte pop-rock en las que destacaría la presencia de los sintetizadores.

A continuación, lejos de entregarse en exclusiva a la presentación de “Head Above Water”, After Many Nights interpretarían Saturday love como adelanto del que será el segundo capítulo discográfico, “Overdose”. De este modo, con el poderoso Patricio Jiménez marcando un ritmo atronador desde el fondo, la banda desplegaría pronto las alas llevada por las guitarras de Alberto García y Ramón Romero para tocar, ahora sí, temas de su primer disco como Let it fall o Dirty white.

Sobrepasando en un abrir y cerrar de ojos la mitad de su frenético vuelo nocturno, la formación, derrochando actitud sobre las tablas de la Revólver, mostraría su carácter experimental plagando su sonido de guiños a la psicodelia y al rock sinfónico para ofrecer una recta final de actuación llena de intensidad en la que sobresaldrían My grand piano y Morphine; canción esta última con la que After Many Nights pondrían fin a su concierto aterrizando, literalmente, sobre el público.

 

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Rock non stop

Crear: 09/18/2017 - 15:29

Cuando vas a un concierto y preguntas a la banda que cuál es su listado de canciones y ellos te dicen que, según el público, así tocarán, ya sabes que ni te vas a aburrir ni te va a parecer una copia de otros shows. Así son Los Duques. Una banda que versiona grandes éxitos de diferentes artistas reconocidos internacionalmente del género rock, funky, blues, country y rock & roll entre otros; de todas las épocas y llevados a su estilo, el cual denominan texican garage. Pura música en directo. Pura adrenalina que no tiene final.

La banda liderada por Jaggo conoce a la perfección tanto el sentido de la música como el comportamiento de un público que les conoce y les respeta, pues no estamos ante una banda de versiones al uso. El trío consiguió en noviembre de 2015 el premio europeo al mejor grupo de covers rock. Y eso se nota en el escenario. Concierto a concierto, Los Duques han ganado en consistencia, seguridad y madurez interpretativa. La batería de Ivo Flores, el bajo de Agustín y la voz y guitarra de Jaggo forman una máquina musical perfecta, exenta de fallos o momentos malos y repleta de autenticidad y originalidad.

Asistir a un concierto de esta banda es revivir en el presente la magia sonora de otros tiempos. A base de una pegada que pocos grupos tienen, hacen bailar, sentir el rock… Un trio que bien parece una banda de más músicos. En esta ocasión pudimos disfrutar de su trabajo en la murciana Sala Revólver, lugar que ya les ha visto tocar varias veces en la pasada temporada y que se volvió a llenar para agradecer la maravillosa labor musical realizada en el escenario.

En ocasiones, el virtuosismo musical no se encuentra en los minutos que dura un solo de un instrumento ni en enrevesadas composiciones. No. La habilidad se demuestra en ese especial trato con el público, en esa pasmosa relación con los que te ven tocar. Y en eso pocas bandas se parecen a ellos. Domina a la perfección el complicado arte de unir la palabra y las canciones. Jaggo presenta los temas, incita al disfrute a un público que les sigue allá donde van y canta sin perder un ápice de pose rockera. Con los años han alcanzado un importante número de fieles seguidores que, lejos de abandonarles, van en aumento.

En consecuencia, seguiremos pendientes de sus siguientes apariciones en los escenarios porque vale la pena a acudir a un espectáculo de Los Duques. Con ellos el rock non stop.

Murcia - Vigo

Crear: 10/10/2017 - 21:30

Cuando el pasado sábado iba camino de la Sala Revólver para ver un concierto de un grupo vigués, lo que me venía a la cabeza era una banda rock punk, repleta de vestimenta de los años ochenta con letras de comedia y música fácil. No podía sacarme a Siniestro Total de la cabeza…pero lo que me encontré al llegar fue otra cosa muy diferente.

Comenzaron su show los vigueses Inerttes con una puntualidad exquisitamente inglesa. El cuarteto logró llenar una sala acostumbrada a oír a grupos tan estupendos como ellos. La lluviosa jornada cerró sus horas con un concierto de 16 canciones en el que presentaban su último trabajo discográfico "Zona 16 milímetros". Abrieron con Lobos (incluido en su flamante nuevo disco) y ya desde los primeros acordes la voz de Gael Fernández presagiaba una velada de dulce música perfecta para ser escuchada en una noche como esa.

El ritmo acompasado de Baus Domínguez en la batería se unía a un inspiradísimo Bruno Troncoso que, con el bajo, crearon una perfecta base musical en la que la guitarra de Littos Fernández sonó brutal, concisa, delirante y mágica. Porque cada uno de los movimientos por el mástil generaba un momento de entusiasmo entre el público allí congregado. Sumaron en su listado de canciones singles extraídos de todos sus discos junto a dos versiones muy especiales: Love song, de The Cure, y Morning Glory, de los ingléses Oasis.

Inerttes nacen en Vigo a finales del año 2004, aunque no sacarían su primer trabajo discográfico hasta mayo de 2008. Este EP, "Starpez", es grabado y producido por Paco Serén en los Estudios Eclipsis situados en la gallega Ponteareas. En 2012, aparece en el mercado su primer disco titulado "Dosmildoce" con el sello gallego Barafunda Recors, grabado de nuevo en los Estudios Eclipsis y repitiendo en la producción de Paco Serén.

Gracias al sistema crowdfunding la banda se traslada a Gárate Studios en Guipúzcoa, para grabar con Mikel Krutzaga y Paco Serén su nuevo disco, "Zona 16 milímetros". Su primer trabajo apadrinado bajo el sello catalán Polar Records. Así de inquietos son estos cuatro amigos norteños que, desde la otra punta del país, han traído hasta Murcia toda su fuerza y su furia.

Realizando un rock pop contemporáneo, el sonido que ofrecen se enriquece en los directos y en eso saben que ganan. Es por ello por lo que su nueva gira les está llevando por España y Portugal, sabedores de que con el esfuerzo y el trabajo diario es como se consiguen los logros en el errante mundo de la música. Tras su paso por las maderas del escenario de Sala Revólver, tan sólo nos queda desear un próximo encuentro entre ellos y nosotros, entre el público murciano y los músicos vigueses. Ya se ha creado (y no se debe romper) la unión Murcia-Vigo.

Dame Blues

Crear: 10/16/2017 - 11:26

Cuando me dijeron que el sábado 14 de Octubre tenía que cubrir un concierto de blues mi mente imaginó letras de dolor y tristeza, cadencia musical de puro color norteamericano, un grupo vocal 100% roto por la fuerza y el desarraigo. Al llegar a la Sala Revólver descubrí a los valencianos Maho Blues Band y mi idea preconcebida evolucionó a mejor. Este trío de blues lleva más de 20 años dando muestra de un estilo blues-country-rock tan propio como influenciado por los grandes clásicos. La banda formada por David Maho en la guitarra y en la voz, Pepe Pardo en el bajo y Esteban Fuica en la batería, realiza un impecable viaje por el espíritu y el alma de una música que te hace vivir sensaciones y experimentar momentos de inigualable valor, sabiendo trasmitir el mensaje de hermandad que lleva oculto el blues dentro de su sentido más profundo.

La Sala Revólver volvió a vivir una de esas noches inolvidables, una de esas jornadas musicales en las que la gente aplaude, canta y baila. Tuvimos la fortuna de ver sobre el escenario a un inspiradísimo David Maho que si toca magistralmente la guitarra, no hay que desestimar su capacidad vocal pues es capaz de hacerse pasar por uno de esos viejos blues men en cuya voz perderse para coexistir con el auténtico espíritu de los pioneros del género. Esta ha sido su tercera visita a la ciudad, seguro que no será la última pues con cada concierto en Murcia el público ha ido creciendo a la misma velocidad que el entusiasmo por verlos de nuevo.

No se trata de una covers blues más, sino de un grupo bien formado, de unos músicos curtidos en miles de batallas sobre millones de escenarios repartidos por todo el mundo. Maho Blues Band dio un repaso musical a la historia de los diferentes estilos puramente americanos. Blues y rock a partes iguales salpicado por unas gotas creativas de country. Desde B.B King hasta Eric Clapton, pasando por los acordes de Smoke on the water. Pura música de verdad, sin aditivos ni torpeza moderna. Uno se da cuenta de ello cuando se fija en que los tres miembros de la banda llegan a tocar con los ojos cerrados, al unísono, en una especie de ritual con el que transmiten más allá de la música que tan magníficamente ejecutan. Uno se da cuenta que lo visto el sábado es difícil de superar. Maho Blues Band, dame vida. Dame blues.

Con muchos galones

Crear: 10/30/2017 - 00:47

Cuando un grupo de música se cruza el país para tocar en Murcia tiene dos cosas muy claras: una, que su calidad es tan grande como para hacer tantos kilómetros, y otra, que el público les va a responder. Y ambos hechos son los que sucedieron el pasado sábado en la Sala Revólver. Los vizcaínos El Capitán Elefante descargaron todo su potencial con un sonido atronador y directo al oído. El cuarteto se encuentra inmerso en la gira de presentación de su último y flamante disco “Un millón de hombres”. El tour, que comenzó en el ya lejano mes de enero en su Bilbao natal, al fin llegó a Murcia. Había muchas ganas de disfrutar de su directo y no defraudaron.

Javier Marcos en la guitarra y en la voz principal, Jaime Marcos en la guitarra, Lander Urgoiti en el bajo y Josean Valle en la batería dieron toda una clase magistral de buen rock. Sin más etiquetas ni matices. Rock puro que recuerda tanto a Los Planetas como a Los Enemigos. Que rememora los buenos tiempos de The Clash y de Radio Head. Letras profundas y trabajadas en las que se encuentra Nacho Vegas o Vetusta Morla.

Presentaban su tercer trabajo que, junto a “Nuevas Coordenadas”, de 2013, y su EP “Agoraphobia”, de 2015, forman una excelente trilogía musical. Registrado en los venerados Chromaticity Studios de Castro Urdiales (Cantabria), la banda se reunió para la ocasión con colaboradores que les echaron una mano en los sintetizadores y en las secuencias. El resultado es un magnífico trabajo, elegante de formas y cautivador de principio a fin. Diez canciones compuestas con el corazón y ejecutadas con maestría y experiencia.

El capitán elefante es uno de esos grupos que van de un lado a otro de la geografía española tocando y tocando, que se consagra con cada nuevo trabajo discográfico y que se confirma en el escalafón de grandes músicos de nuestro país tras cada concierto. Una base rítmica repleta de matices, adornada con unas guitarras afiladas y coordinadas a la perfección. Una mezcla explosiva de rock sin tapujos. Sin más pretensiones que las de hacer cantar, hacer sentir la música y disfrutar mientras deleitan a los asistentes. Vale la pena la cantidad enorme de kilómetros que hacen durante sus giras porque se nota en su estilo una calidad de la que pocas bandas pueden presumir. Un capitán con muchos galones.

Próximo viaje cercano

Crear: 11/06/2017 - 17:51

Si lo que realmente quieres es viajar con la música, dejándote llevar por los ritmos y el sonido, lo mejor que puedes hacer es escuchar a Los Deformes. O, mejor aún, ir a alguno de sus conciertos. Los Deformes son una banda de garage surf con actitud punk ubicados en Rafal (Alicante) y su objetivo es hacer que la gente se divierta en sus conciertos.

Casi todas sus canciones son instrumentales, lo que hace que te imagines dentro de sus acordes. El productor Francesco Minelli ideó en 2014 un grupo para poner en práctica su personal idea sobre el R’n’R, el sonido surf y el estilo garage más salvaje y puro. Ahí fue cuando reunió a Agente Reverb en la guitarra, a The Bird en los teclados y en la voz, a Thunderbass para que tocara el bajo y a Rocket en la batería y la voz. Tras algún que otro cambio en la base rítmica, esa es la formación con la que nos deleitaron el pasado sábado en la Sala Revólver.

Música con estilo propio, divertida, arriesgada y emocionalmente enfocada al baile y el viaje. Porque con ella vas y vienes del lugar en el que te encuentres para meterte de lleno en una película de serie B de los años 60, o en una serial norteamericano de comienzos de la historia de la televisión.

En Murcia presentaba su último vinilo Saturno 5, en el que mezclan temas instrumentales con temas cantados y grabados en su Alicante natal. El público disfrutó cada una de las canciones que interpretaron. Bailó, cantó, aplaudió y gozó. Destacable, la casi única vez que Rocket se puso a cantar y tocar la batería a la vez en Ven conmigo; y la insuperable El rock and roll del chupacabras. Con La momia, pusieron punto y final a un concierto digno de ser recordado.

Y con este buen sabor de boca se quedaron sobre el escenario de Sala Revólver, firmando ejemplares de Saturno 5 y fotografiándose con unos seguidores que ya han empezado a contar los días que quedan para verlos de nuevo por estas tierras. El próximo viaje está cerca.

¡Campeones!

Crear: 11/20/2017 - 14:10

La banda murciana In-Pulses reunió el pasado sábado, 18 de noviembre, a sus seguidores en la Sala Revólver para ofrecerles un magnífico show musical. A fin de aprovechar la cita, también presentaron su EP “Iridescent”. Una reluciente grabación compuesta por cinco temas con el sello del grupo. Una huella inconfundible que trata el pop y el rock de la misma sutil manera con la que se mueve por la psicodelia; adornado con unas pinceladas de rock progresivo.

Los cuatro integrantes de In-Pulses (Dani Marín en el bajo, la guitarra y la voz; Nacho Sánchez en la guitarra; Luis Fernández a la batería y los coros; y Ramón Romero en el bajo, los teclados y los coros) envolvieron su actuación con un halo de buena música. Perfectamente ejecutada y rodeada de preciosistas canciones. Tocaron íntegramente “Iridescent” y adelantaron para la ocasión tres temas de su próximo trabajo “Faint lights”.

Saben lo que hacen en el escenario, ese punto de humildad que tienen los grandes artistas hace de ellos un ejemplo a seguir por esa nueva generación de músicos jóvenes que creen que salir en televisión o ganar un concurso es suficiente para tener calidad. In-Pulses son amigos desde hace años y eso se nota en su complicidad y en su exigencia. Hacen de cada actuación una velada memorable y consiguen transmitir su energía y vitalidad con las canciones que ejecutan.

Por ejemplo, esa magia se ve cuando Ramón abandona el bajo y lo cede a Dani que, posteriormente se ha desentendido de la guitarra. O cuando el propio Ramón toca a la vez el bajo y los teclados, con una perfección de cirujano plástico. Las letras profundas y reales hacen que te metas en las canciones, pero sus partes instrumentales superan los miedos y permiten viajar por su melodía.

Cerraron su concierto con la misma canción con la que termina su EP, Closet to Bliss II. Y tras ella resonó en la sala un llamamiento unánime e inequívoco: ¡Campeones! ¡Campeones! Gritaba el público con toda razón.

¿Quién se viene?

Crear: 12/04/2017 - 14:28

En una fría noche de sábado, lo único que puede hacer calentar el cuerpo y el alma es la buena música en directo. Es por eso por lo que acudir a la Sala Revólver a presenciar a Santero y Los Muchachos era la mejor opción posible. El cuarteto valenciano no tiene un líder ni una sola cabeza pensante. Los cuatro van al mismo sentido, de la mano hacia los oídos de sus muchos seguidores.

“Ventura” es el título de su disco. Un primer trabajo repleto de buenas melodías y cadentes ritmo. Una mezcla entre el rock fronterizo y lo acústico personalizado en un sonido que se agranda en directo y que refleja el momento de paz interior en el que viven los componentes. Miguel Ángel Escrivá, al contrabajo y la voz; Joseman Escrivá en la guitarra; la percusión de Marc Guardiola y la guitarra de Soni Vicent forman una sólida musicalidad con la que dejarse llevar a otros tiempos y otros lugares.

Comenzaron su directo con el mismo tema con el que abren “Ventura”: Abrácese quien pueda. Toda una serie de medios tempos y cordialidad. La formación se presentó en Murcia con una puesta en escena que recuerda a los recitales de otras épocas. Donde los cuatro están alineados en primera línea, obteniendo el beneplácito del público, teniendo que dar la cara sin renunciar a la satisfacción de los aplausos como recompensa por el trabajo bien hecho. Un sonido que viaja por los años 50, 60 y 70, que acaricia un rock reposado y que tiene un regusto al buen sonido guardado en barrica de roble durante años. Como el buen vino, Santero y Los Muchachos han sabido rescatar una manera de imponerse en el escenario que se echaba de menos: Autenticidad sin tapujos. Personalidad sin tener que estar justificando lo que se hace.

El concierto pasa volando, fluye en una relación perfecta entre el público y los músicos. Ellos, tan cercanos y tan normales; nosotros, absortos por lo que estábamos escuchando. Se guardaron una única explicación para el final, pidiendo silencio en la sala. Para exponer que Dani Boy estaba dedicada a un amigo con problemas hospitalarios y hasta ahí dijeron. Puro sentimiento emocional en una noche plagada de sorpresas, repleta de frío y con la calidez que nos regalaron estos valencianos con pintas de ser rockeros que hacen boleros, o boleristas que tocan rock en acústico, eso importa poco. “Ventura” es un buen disco, pero sus cercanos directos ofrecen una mejor versión de la banda. ¿Quién se viene a su próximo concierto?

Alv McMartin cierra un año redondo llenando la Sala Revólver

Crear: 12/31/2017 - 04:23

Poco más de doce meses después de presentar su primera obra discográfica -el EP “Masquerader”-, Alv McMartin y su banda arribaron este viernes a la murciana Sala Revólver dispuestos a cerrar a lo grande un 2017 que, en lo musical, ha significado para la formación no solo el año de su afianzamiento en la escena regional, sino además el del reconocimiento de crítica y público; hechos que han propiciado el aumento de las apariciones del grupo en los medios y, lo que es más importante, la multiplicación de sus actuaciones en todo tipo de escenarios y festivales.

Así, después de haber conquistado con su show de blues, rock, jazz, swing y soul lugares tan emblemáticos de la ciudad como la Sala 12&Medio, la Plaza de Europa, la Sala REM o la Plaza de La Circular durante 2017, McMartin y los suyos regresarían a la céntrica Sala Revólver para despedirse de un año que bien podrían calificar como de redondo. De este modo, a pesar de que el concierto arrancó con poco público debido a que fue adelantado casi una hora con respecto al horario previsto, lo cierto es que la banda se aplicaría a su música con la misma o más pasión que de costumbre para brindar un comienzo de recital lleno de ritmo en el que brillarían temas como Be Ready to crawl, It´s alright o The gambler song.

En consecuencia, con Lorena Cortés y Bryan Vega marcando el ritmo y Julián Balibrea arropando con los destellos de su guitarra las notas del piano de McMartin, pronto los presentes romperían a bailar mientras, poco a poco, cada vez más invitados se sumaban a la fiesta. Así, con la Sala alcanzado el lleno, el concierto superaría fulgurante su ecuador al son de Masquerader o Mr Money, antes de enfilar una larga y celebrada recta final en la que destacarían piezas como Streets of Krakow, Saturday night o Take my hand. Canción, ésta última, con la que, entre aplausos, agradecimientos, besos al aire y disparos de flash, se daría por concluida una noche, y casi un año, verdaderamente especiales.

Por eso, estando viviendo, como estamos, la época de mayor esplendor de la música hecha en Murcia, quizá no sería malo debatir sobre los horarios de los conciertos para que fueran más los asistentes y menores las molestias. Aunque eso sí, sin que entraran en liza oscuras amenazas de multas como la que, al parecer, provocó el súbito adelanto del recital de Alv McMartin. Y es que, si lo que todos deseamos es una ciudad moderna, abierta e inquieta en la que sea la cultura la que inspire un ocio inteligente, enriquecedor y divertido, entonces lo que deberíamos hacer entre todos es, precisamente, cuidarla, protegerla y defenderla.

Chicos acelerados

Crear: 01/23/2018 - 00:35

En estos tiempos de festivales ya comenzados, de eventos musicales que están por llegar; me gusta descubrir distintos tipos de música, diferentes agrupaciones sonoras con las que sentir que salir un sábado por la noche me ha valido la pena. Me adentro en la Sala Revólver y nada más poner los pies dentro descubro cómo el lleno del local se debe a un grupo murciano, Farfollers Garage Band. El cartel que los presenta dice que hacen Rock Covers. Es el momento de comprobarlo por mí mismo.

Comienza el show con Rocking in the free World, del maestro Neil Young. Pero noto algo en el público que es mágico: desde la primera nota, la gente salta y canta. Hace presagiar una buena noche. Los chicos de Farfollers lo sabían, por eso dieron tanto. Casi sin respirar atraviesan nuestros oídos Figure it out, de los británicos Royal blood. Y para rematar una tanda de canciones, apenas sin paradas entre una y otra, Whiskey in the jar hace que se muevan los pocos que no lo habían hecho ya. Sin ser la original de Thin Lizzy y más atrevida que la versión de Metallica. Sonó a nueva y original, desechando realizar fotocopias sin personalidad. Todo lo contrario, pues el cantante de Farfollers Garage Band tiene ese toque con el que nacen los grandes frontman del rock. Descaro, conocimiento y respeto a partes iguales.

Para sorpresa de los presentes, vuelven a lanzar una canción a medio camino entre la original y una versión con la se revitalizó hace unos pocos años. Chris Isaak viene a visitar la Sala Revólver en los acordes de Wicked game. Him realizó la mencionada versión en el año 2011, pero no tiene que ver ni con la original ni con lo que escuché el sábado. La de aquí fue mejor. Homenaje merecido para Motorhead al tocar The ace of spade, permitiendo el lucimiento merecido al bajista y al batería, y a por las motos mientras Born to be wild de los setenteros Steppenwolf suena acelerada y emotiva. Momento de expansión sonora del guitarra, ataviado con la soltura perfecta para demostrar su valía sin pestañear.

Esa es la característica más elegante de Farfollers, la velocidad con la que ejecutan dulcemente cada canción. Los temas que se oyen en sus conciertos son reconocibles, astutos y clásicos; pero ellos consiguen subir una marcha más y aceleran el tempo de los ritmos, rozando el hard core en más de una ocasión. Como cierre, Killing in the name of, de los renacidos The rage against the machine para dejar al público congregado con ganas de un próximo concierto. Y es que estos Farfollers Gargage Band son, como cantaba Iuso Expósito, unos demenciales chicos acelerados.

Son mucho más

Crear: 02/27/2018 - 01:53

Cada vez que llega el mes de febrero pienso en lo raro que es. En los motivos que abarca para tener veintiocho o veintinueve días (según toque el año) y en cómo nos vamos adaptando misteriosamente a este mes. Es cierto, suelo pasar los meses de febrero con una prestancia diferente al resto del año, me suelo encontrar algo desubicado. La noche del sábado 24 fue así, me sentía con ganas de algo inesperado, algo que hiciera que mi cuerpo de alfiler se removiera motivado por causas externas.

Encaminé mis pasos hacia la Sala Revólver y me encontré en la puerta con el cartel del grupo que esa noche tocaba ahí: Tremendo Road. Dúo cartagenero de power blues, que desde 2016 llevan en los escenarios ofreciendo una suerte de blues, rock y música directa sin paliativos.

La banda está formada por dos personas, pero suenan a mucho más. Nils Martínez defiende su parcela en la guitarra con brillantez y elegancia al tiempo que utiliza la voz para dar a cada tema un cariz diferente, según la velocidad del mismo. Recuerda al fraseo de Rosendo Mercado, pero con más energía. Tiene el toque de Chema Espejo al frente de Los Crudos, pero sin tanto funk y manteniendo el blues. En definitiva, da gusto oírlo cantar.

Mientras, a su lado, Carlos Pérez-Crespo no sólo toca la batería, sino que consigue sacarle el sonido justo para que todo cuadre en el sonido de Tremendo Road. Manejando las baquetas como se ha de hacer, con firmeza, seguridad y ritmo. Mucho ritmo. El compás perfecto en cada canción, haciendo de su labor en la batería todo un acierto armonioso.

El dúo comenzó con Sé lo que hiciste. Siguieron con los temazos Indigente, Get me, Perdona nena... y en esas el público ya estaba entregado, coreando las canciones y bailando al ritmo que ofrecía el grupo. Entre los asistentes una pareja se abrazó (pecho de él con espalda de ella) y bailaron, cadera con cadera, las siguientes Guerra e Isabella. Pera ellos, sí sería una buena noche.

Tras Agobio, los asistentes pedían un bis. Y Tremendo Road, después de pedir permiso a la sala, atacó con Nunca olvidarás y Cucaracha. Acabó el concierto en un aplauso de reverencia y agradecimiento. Mientras el dúo bajó del escenario yo seguía buscando con la mirada al resto de la banda, porque realmente suenan a mucho más de lo que se ve y eso lo logran pocos en la música. Nils y Carlos son mucho más.

Ritmo y pegada

Crear: 03/12/2018 - 14:49

Un nuevo miembro del universo musical visitó Murcia el pasado sábado, 10 de Marzo. Y es de buena educación realizarle un recibimiento digno y bonito. Así que me dispongo a acoger al sevillano Gonzalo de Cos en una jornada de doblete musical. Primero, apareció en la cafetería musical por excelencia de nuestra ciudad, Café de Alba, para ofrecer un showcase en acústico. Más tarde, rozando la medianoche, llegó su versión eléctrica sobre el escenario de Sala Revólver. A de Cos le acompañan Las tres coronas, una banda con la que está presentando por toda la península su nuevo trabajo “Los clásicos”. Grabado en los reputados Estudios Grabaciones Sumergidas (Puerto de Santa María) bajo la batuta de Julio Cable y Juan Antonio Mateos. En el álbum se ha logrado un sonido que navega entre el pop y el rock de siempre, pero edulcorado con unos acordes que rememoran aquellas bandas de principios de esta primera década del siglo XXI. Pereza, Sidecars. Y sus ramajes correspondientes Leiva y Rubén Pozo, pero con más distorsión y rock en las guitarras.

El concierto se abrió con Soledades y le siguió Victoria. Poco a poco el ritmo del espectáculo fue subiendo hasta Palabras. Y con él la intensidad en las guitarras. Gonzalo de Cos y los suyos recrean en el escenario los buenos momentos que el rock nos deja en las retinas para siempre realizando un perfecto ejercicio de comunión con el público. De hecho, bajaron varias veces del escenario con sus guitarras en ristre, para acercar sus solos a las manos del público presente; todo un detalle con el que lograr que se creara una unión sublime entre la banda y los asistentes.

Entonces, comienza a sonar Juego de villanos y sabemos en ese momento que aún queda un buen puñado de canciones por sonar. Lo de estos sevillanos es un buen espectáculo en directo que culmina con Acuse de recibo y Nina, su nuevo single en el que afirman sin ningún tipo de rodeos "siempre me tratabas como fiera a la que domar". Y creo que han logrado su propósito, domar a los que estuvimos disfrutando de su directo. Gran labor musical de los cuatro miembros de la banda (con una dupla batería-bajo que suena como una apisonadora y un guitarrista solista que consigue dar ese equilibrio entre el pop de la base y el rock que rezuman sus cuerdas). Gonzalo de Cos y Las tres coronas, todo un ejemplo de auténtico ritmo y pegada

¡Mojemos a los gatos!

Crear: 04/24/2018 - 12:21

La variedad musical significa riqueza intelectual y crecimiento humano. La diversidad en el arte de la creación permite que haya diferentes artistas y distintos modos de ser receptor de dicha creatividad. Es por eso que me gusta tanto observar cómo en el madrileño barrio de Vallecas se dan la mano el rap, el pop, el rock y el blues. Y es en este último estilo en el que me centro, pues el pasado sábado día 21 de abril nuestra ciudad de Murcia recibió la visita del grupo Gato Mojado.

En la Sala Revólver fui testigo del tremendo show que realizan en sus directos. Con la excusa de presentar su nuevo disco "La moral del perdedor", el trío vallecano se acercó a una audiencia complicada que, canción a canción, se fue entregando en aplausos y reverencias. Uno tras otro fueron cayendo los temas que forman ese disco. Manos sucias, Historia, La ruina o Susan, sonaron atronadores. Directos al oído del escuchante. Mezcla de blues y rock urbano. El estilo negro gana la batalla y se erige como protagonista de su música. Y no hacen falta más músicos. Con tres personas en el escenario, entregaron un sonido nítido y sin florituras innecesarias.

Alberto Sánchez a la batería y el bajo de Diego Martín construyen una base rítmica impecable, tocada con soltura y creadora de un blues añejo y moderno a la vez. Kike Orduña se pone en la voz y la guitarra para asegurar un estilo único que hace de Gato Mojado un grupo con mucho presente y un futuro prometedor.  Afortunadamente sus lazos con Murcia no se romperán, pues es en los Niculina Records Studio donde Santiago Campillo les produjo su último disco. Buen trato personal y excelente producto es lo que salió de aquella unión.

Para  redondear una noche que ya era perfecta, subió al escenario el propio Santiago Campillo a fin de acompañarles en las últimas canciones del concierto. Siempre se van los mejores, Jhonny B. Good, Largo tiempo y Got my mojo working fueron interpretadas en un ambiente de camaradería y blues como pocas veces había visto en Revólver. Ya con el público entregado sin remisión, Gato Mojado dieron por acabado uno de esos momentos que tardan en olvidarse. Si es así como canta un gato mojado, mojemos a todos los gatos.

Sra. Robinson seduce a la Sala Revólver con "Nada mejor"

Crear: 04/30/2018 - 12:12

Con unas ganas locas de verlos por primera vez en su versión más completa y eléctrica, este viernes avivamos el paso camino de la Sala Revólver para encontrarnos con Sra. Robinson; una de las bandas que con más talento ha cultivado durante los últimos años ese rock americano, salvaje y fronterizo, que, arraigando en nuestro país desde hace décadas, ha venido ofreciendo una amplia nómina de grupos que han sabido cantarlo con voz propia, darle motivos, aportarle sonoridades y, en definitiva, hacerlo suyo hasta conseguir que todos lo sintamos como nuestro.

Así, a eso de las 23:50h y ante una sala que registraría para la ocasión una magnífica entrada, Sra. Robinson, con Raúl Escribano y Julián Balibrea a la cabeza, arrancarían su concierto pisando a fondo el acelerador con Algo que me siente bien y Quiero verte bailar. En rigor, dos golpes rotundos, directos y certeros de rock and roll destinados a poner en movimiento las caderas del respetable al son de “Nada mejor”; tercer y más reciente LP de Sra. Robinson editado en mayo del pasado 2017 y a cuya presentación se entregaría con verdadera pasión la banda a lo largo del recital.

A continuación, pausando el frenético ritmo del inicio, parecerían darse la mano sobre el escenario el blues, el country y el rock para tejer con mimo y ofrecer con estilo tres baladas -Hablando solo, Nadie se acordará de mí y La chica de la cafetería- con las que el concierto se encaminaría hacia un ecuador en el que volvería a rugir el rock and roll gracias al tema Nada mejor. Entonces, ya en la segunda mitad del recital, Sra. Robinson comenzarían a alternar piezas de su último disco con otras como Un pedazo de mi corazón o No quiero besarte, extraídas de “A medio camino”.

De este modo, brindando una recta final en la que el rock más desaforado sería nuevamente el gran protagonista, la banda culminaría por todo lo alto su concierto con El mejor momento antes, eso sí, de despedirse definitivamente ya en el bis con Nada en la nevera de un público murciano que acabaría completamente entregado al rock callejero y elegante, canalla y encantador, de esa mujer madura y seductora que es Sra. Robinson.

Noche de rock and roll

Crear: 04/30/2018 - 17:12

Lo que no lo consiga el rock, no lo consigue ningún estilo musical. En el año 2013, dos amigos canarios deciden montar una banda de rock and roll. La llaman Reciclaje y comienzan a buscar miembros para formar la banda. No contentos con esa aventura, trasladan su búsqueda a la península y así crean la formación con la que grabaron "Antes de que llegue". Ya con seis miembros en sus filas, el grupo canario castellonense, graba en Estudio Audiomatic "Ven, ven". La producción de Ignacio Khoury les concede un sonido rockero que tira de los clásicos Burning. Les pasea sin concesiones por los noventa y la primera década del dos mil de la mano de Los Rodríguez y Pereza.  El sábado dejaron su música en Sala Revólver y el resultado fue inmejorable.

Arrancaron la noche con Metralla, Imparables y  Agitar antes de usar. Casi sin un segundo de respiración entre una y otra. La voz principal de la banda se reparte entre Quino Martínez (guitarra) y Ángel Quintana (guitarra). Tanto en el álbum como en los directos se turnan frente al micro y eso se agradece, pues el público queda sorprendido cada vez que hay un cambio de registro vocal. El escenario de la sala se les quedó literalmente pequeño, por lo que optaban por bajar con el público en más de una ocasión. Acercando el rock al pueblo establecieron una hermosa unión entre todos. A la quinta canción los asistentes ya bailaban y coreaban las canciones, Impares fue el disparo certero con el que rompieron la quietud. Desde entonces y  hasta el final, ya no hubo manera de bajar la velocidad.

En la guitarra solista se encuentra uno de los más afamados e inquietos guitarristas del rock patrio, me refiero a Pitu. Miembro de los directos y los discos de Pereza (casi de principio a fin) y de las últimas giras de Burning. Ofreció todo su repertorio musical, todo su potencial artístico. Es mucho más que un hombre pegado a una guitarra, es la esencia misma del rock and roll y eso el público lo agradece. Verlo tocar es tener delante a todo un músico de primer orden, una fortuna que haya pasado por las tablas de Murcia.

Para acabar el show, la alianza entre bajo, batería y órgano se vio reflejada con más fuerza y pegada gracias a Tus besos saben a rock y Mente fría. Al grito de "Muchas gracias, Murcia" Reciclaje dieron por acabada una auténtica noche de rock and roll.

Nadie puede con Superlópez

Crear: 05/27/2018 - 08:36

Este viernes, como héroes salidos del cómic de Jan, la banda murciana Superlópez volvió a aterrizar en la Sala Revólver en una noche en la que sus cuatro miembros tendrían que emplear a fondo sus súper poderes para enfrentarse y salir airosos de la amplia y variada oferta musical que llenó de conciertos las calles de la ciudad. 

Así, en una jornada que estaría marcada por el desarrollo del Festival Murcia 3 Culturas, Superlópez acudiría a la cita con toda la determinación que se le presume a los héroes de verdad para salir al rescate de esa cultura pop-rock que, desde finales de los años 70, ha cuajado de grupos inolvidables las páginas más doradas de la historia de la música popular española.

De este modo, aún con poco público en la Sala, pero sin un atisbo de duda en sus ojos, la formación arrancaría su concierto a eso de las 23:45h al ritmo de Surf espacial; movido tema instrumental con el que, de hecho, Superlópez pondría en órbita a los presentes desde el minuto uno. A continuación, interpretando canciones tan rotundas como Piso a fondo, El viento va o Rock 2-1-3, la banda encabezada por José Carlos “Negro” y Andrés J “Canito” parecería dibujar sobre el cielo de la noche murciana una llamada a la acción ante la que el respetable no tardaría en responder.

En consecuencia, sumando imparablemente fieles a su causa, la banda iría creciéndose a cada paso mientras en el escenario alternaba baladas como Nadaremos y No más con piezas más rabiosas como Mi canción o Bienvenido al nuevo bar. Entonces, haciendo saltar todas las alarmas de incendio con las versiones de Frío y Esto es un atraco, el recital atravesaría su ecuador sin frenos para alegría de una Sala Revólver que ya luciría llena, libre y salvaje como en las mejores ocasiones.

De esta forma, entregándose en una larga recta final en la que sonarían clásicos de la formación como Salir a cazar, Miénteme, o Es hora de pelear, Superlópez lo dejaría todo sobre las tablas de la Sala sin renunciar a rendir el merecido homenaje a las que han sido algunas de sus influencias más notables: Tequila, Morís, Los Rodríguez, Ilegales o Los Ronaldos, entre otros, para culminar, tras más de una hora y media, una nueva y  memorable velada de rock and roll.

Así, volviendo a hacerse grandes sin necesidad de crecer, Superlópez acabaría dando una vez más buena cuenta de ese arte que florece pegado al asfalto regado con orgullo de barrio, de esa música viva, urgente y callejera que hace brillar el corazón de neón que late en toda ciudad. Y por eso, y por resolver con nota una noche que no tenía nada de fácil, nosotros perderíamos una vez más el camino de vuelta al hogar pensando que, definitivamente, nadie puede con Superlópez.

Baile en la orilla del mar

Crear: 09/17/2018 - 19:56

Aún desperezándome del verano y esperando un nuevo cambio horario que no sé si llegará. Así afrontaba el sábado siguiente al fin de las fiestas de septiembre de la ciudad de Murcia. Unas fechas extrañas por estas tierras, pues ni el calor se ha ido del todo ni el frío otoñal hace su aparición. Vamos, la casi constante primavera en la que vivimos por aquí. Pero mi cuerpo aún tenía ganas de playa, de ritmos caribeños y de bailes en la orilla del mar. Sumo a ese deseo la desgana de moverme de la ciudad y lo mejor que se me ocurre es ir a un concierto en el que se unen todos esos estilos. Se me ocurre ir a ver el directo de Efecto Sur y no me equivoco en mi elección.

El quinteto de Mojácar, se metió al público en el bolsillo desde el principio. La voz de Kristian Parra conjuga a la perfección el reggae más auténtico con ese toque personal que tanto caracteriza al grupo. El combo andaluz nos visitó con la única pretensión de hacer bailar: "No presentamos disco ni nada, venimos para que la gente se lo pase bien", me confesaron tras el concierto. Y eso se nota y se agradece.

Lo que vimos en el escenario fue un show completo en el que el intercambio de instrumentos está presente en distintos momentos del espectáculo. Hecho que logra crear un sentimiento de hermandad entre todos los presentes. Los temas de Efecto Sur irradian positividad y buena onda por todas sus notas y eso se agradece en estos tiempos de falta de comunicación y negatividad sin sentido.

El bajo de Karel Besa suena contundente, con potencia y ritmo. La guitarra de Javier Arroyo es delicada, puro oxígeno en las canciones. La sección de percusión se la dividen Paco Botía y Juanma. Su entendimiento es endiablado. Para darle ese toque sonoro distintivo, Kristian se engancha al trombón en más de una ocasión. El conjunto de todo ello hace bailar y disfrutar.

Fueron cayendo temas propios. My Funky, Tempestades o Ska tron son un buen ejemplo de lo que realizan. Junto a alguna canción ajena como Clandestino y Welcome to Tijuana. Quizás se espera este autor entre sus referencias, sin embargo lo que sorprendió fue escuchar Loco, de Andrés Calamaro. Bajo el tapiz de Efecto Sur, este tema gana en sonoridad y variedad. Gran acierto el que la incluyan en sus conciertos.

Y ya, tras casi noventa minutos de música y baile, llega la hora de acabar. Ellos seguían con su cercanía con los asistentes, que, por cierto, llenaron la sala Revólver. Regusto a buena música y afortunado por haber conocido a tan buena gente. Se agradece que el verano no haya acabado aún y que la música nos regale momentos tan bailables como los de ayer. Me quedé bien acompañado, bailando en la arena y durmiendo bajo las estrellas una vez más.

 

Lo nuestro, sublime

Crear: 10/09/2018 - 00:37

Cuando sales a la calle en la ciudad de Murcia, ya huele a frío, a otoño, el adiós del verano es una realidad. Y, si eres de esas personas a las que les gustan los festivales, sabes que es hora de descansar de ellos. Excepto el próximo fin de semana, pues en Benidorm se celebra la VI edición del Iberia Festival; un evento musical y cultural que reúne en dos días a lo más granado del rock y el pop más atemporal de nuestro país.

Para dar a conocer tal iniciativa, y para que nadie se despiste, la organización del Iberia Festival eligió la Sala Revólver de la capital murciana como centro neurálgico de su presentación. Lo habitual hubiera sido realizar una rueda de prensa, con algo de cena fría, bebida suficiente para que los periodistas hablen bien del asunto y poco más. Pero no, estamos hablando de verdaderos amantes de la música en directo y eso fue lo que eligieron.

La banda Tocata fue reclutada para la ocasión. Y con ellos todo se entendió. Este grupo murciano de versiones hizo un repaso extraordinario por la música más influyente de los últimos treinta años.

Comenzaron con el energético Bienvenidos, del sempiterno Miguel Ríos. Todo un disparo certero que hizo reaccionar a la gente que, poco a poco, comenzaba a llenar la sala. El público de Revólver es culto y está preparado cada semana que recibir directos con los brazos abiertos. Y esta, no fue una excepción. Oír corear la misma canción en vivo a decenas de personas es algo que todos los locales desean y que muy pocos consiguen. Enhorabuena.

Casi sin coger aire, el cuarteto nos deleitó con Escuela de calor, Mucho mejor y El mundo tras el cristal. Para entonces, la magia ya funcionaba hacía unos minutos y eso hacía disfrutar más a público y músicos.

Una mirada a la tierra de origen con Carolina y, tras ello, un paseo con Loquillo y Coque Malla. La ejecución de Tocata es perfecta, una tras otra van cayendo las canciones, en el ritmo perfecto  para poder saborearlas y con la inercia del sabor que deja el buen vino.

Con Agradecido, del maestro Rosendo, se acabó una noche de música en directo que servía para anunciar dos jornadas consecutivas de placer auditivo con Coque Malla, Tequila y Jaime Urrutia, entre otros. Pero eso ya ocurrirá en Benidorm. Lo de aquí, lo nuestro, ha sido sublime y difícil de superar.

Ayllón es una banda de rock

Crear: 10/18/2018 - 03:27

En esta ciudad, a través de las vueltas que el tiempo nos da unos vienen y otros van. Nos conocemos, congeniamos y nos hacemos amigos para siempre o, un buen día, sin saber bien por qué, nos dejamos de ver. Y en este ambiente, que bulle de vida ansiosa por ser vivida tanto de noche como de día, los músicos afinan sus instrumentos unas veces en solitario y otras encontrándose en torno a una idea que puede tener muchas formas, pero una sola condición: que genere ilusión.

Así, girando en ese carrusel que jamás se detiene, hace algunos meses ya que Rubén Ayllón –poeta, escritor, músico y compositor- dio con un excepcional grupo de músicos con los que comenzó a compartir una nueva ilusión a la que bautizaron con el nombre de Ayllón; proyecto común que sería presentado en sociedad en mayo de este año durante la celebración del Festival Superando a Duchenne, y que ya en septiembre ha dado su primer fruto discográfico con la edición del single “Colibríes que vuelan”.

De este modo, con la banda aún más rodada tras su reciente actuación en la Plaza de Santo Domingo dentro de la Semana Internacional de las Letras, este martes Ayllón llegó a la Sala Revólver dispuesto demostrar que, ciertamente, con una buena banda de rock cualquier día puede ser un gran día. En consecuencia, aplicándose en su papel cada uno de los cinco miembros de la formación, el concierto echaría a rodar a eso de las 23:00h aunando la poesía recitada por Rubén Ayllón y la música en estado puro de una larga y estimulante introducción instrumental en la que destacarían la guitarra eléctrica de Rafael Codina y el piano de Esteban Romero.

Entonces, con la batería de José Luis Crüe y el bajo de Ángel González marcando una línea clara, el recital avanzaría raudo al ritmo de nuevos y animados temas pop-rock como ¿Dónde está la frontera?, Hagamos un pacto, Flechas de fuego o Quemando etapas, que se alternarían a la perfección con clásicos de Rubén Ayllón, como Perderte otra vez o Araña. De esta forma, teniendo tiempo incluso de contar con la presencia de Joaquín Andreu -vocalista de Eclypsse- para que cantara En el punto de partida, la banda encararía Con fuerza la recta final de su concierto hasta culminar la velada interpretando la pegadiza balada, Colibríes que vuelan.

Y así, mostrándose como una auténtica banda de rock -versátil, potente, solidaria y bien conjuntada-, Ayllón se despediría de los presentes entre aplausos y disparos de flash con la promesa de lanzar un nuevo LP para 2019 poco antes de que nosotros, deseosos de volver a encontrarnos con ellos más pronto que tarde, abandonáramos la sala convencidos de que, definitivamente, Ayllón es una banda de rock.

Los Crudos celebran sus treinta años de rock limpio y puro

Crear: 10/21/2018 - 19:28

Sí, es cierto que somos cazadores de espectáculos, que salimos a las calles cuando cae la noche sobre la ciudad, que nos ocultamos en la oscuridad, que aguardamos a nuestras presas entre la gente, que esperamos pacientes el momento de atacar, que nos abalanzamos sin piedad cuando olfateamos algo bueno de verdad, y que cuando mordemos lo hacemos sin remordimientos: con furia, fuerza y pasión.

Pero si somos así es, precisamente, porque los espectáculos son retales de cultura en movimiento y efímeros instantes de vida que son lanzados al viento por los artistas para que sean otros los que los reciban, se apropien de ellos sin reservas y nutran sus entrañas y sus almas con la cruda e inmaterial esencia de su arte. En rigor, esencia de la eterna juventud que solo pueden saborear aquellos que se niegan a acomodarse y mantienen intactas sus ganas de descubrir, de conocer y de aprender hasta el final.

Por eso, y porque no estamos dispuestos a renunciar bajo ningún concepto a nuestro lado salvaje, este viernes volvimos a salir a las calles como lobos hambrientos para calmar nuestro apetito voraz con el festín que se anunciaba en la Sala Revólver a cuenta de la celebración del treinta aniversario de Los Crudos; emblemática banda murciana que, a pesar de los avatares y las diferentes etapas por las que ha atravesado, siempre ha mantenido su querencia por géneros como el rock, el blues y el funk para reflejar con total crudeza la verdad siniestra que habita en la cara oculta de la realidad.

Así, ante una Sala Revólver que se vestiría de gala luciendo llena hasta la bandera, Los Crudos, encabezados por el irreductible Chema Espejo, plantearían un concierto rico, variado y generoso que, de hecho, se desplegaría como una clase magistral de geografía e historia del rock hecho en la Región de Murcia a lo largo de las tres últimas décadas. De este modo, sin medias tintas ni paños calientes, Los Crudos arrancarían la velada con la fiereza que merecía la ocasión para ejecutar un primer tercio de concierto en el que serían protagonistas temas como Anhelo, Encaje de bolillos o Ángel, extraídos de su más reciente LP.

En consecuencia, poniendo a danzar al respetable a golpe de rock y blues, pronto el recital de Los Crudos se adentraría en una nueva fase en la que la banda haría sonar canciones de trabajos anteriores, como Malos tratos o Un Taranto o una soleá, junto a otras nuevas que serán editadas próximamente, como la pegadiza y bailable Mami. Más adelante, alternándose las composiciones de factura propia con versiones como las que sonaron de The Wall, de Pink Floyd, o Sweet Home Chicago, de Robert Johnson, la velada iría deslizándose poco a poco hacia su recta final.

Ya en los postreros compases del concierto, con el público entregado a la voz afilada como una cuchilla de Chema Espejo, la banda echaría más carne cruda al asador con el trepidante rock and roll de Gentleman y con la original, crítica y divertida Bares; canción, esta última, con la que Los Crudos le pondrían el punto final a su concierto tras más de una hora y cuarenta minutos de blues, de funk y, sobre todo, de delicioso rock crudo, limpio y puro.

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