The Crime

The MeatPies, The Crime y Clara Plath dan la bienvenida al verano en la Sala REM

Dom, 14/06/2015 - 22:36 -- Andrés Cascales...

Anoche, a una semana exacta del inicio del verano astronómico 2015, tuvo lugar en Murcia la particular fiesta de bienvenida al tiempo estival que la Sala REM había organizado semanas atrás mediante la programación de un atractivo concierto triple con las bandas locales: The MeatPies, The Crime y Clara Plath.

Así, valorando como propicia esta ocasión para ver de una tacada a tres de los mejores grupos del actual panorama regional y, de paso, escuchar parte del nuevo material sonoro que nos venían a presentar, desde murciocio.es decidimos acudir al mencionado evento pertrechados con nuestros artilugios electrónicos para tomar buena nota de cuanto ocurriese en la céntrica sala murciana y trasladarlo a todos los amantes de la música con la mayor fidelidad posible.

Y con todo ya preparado, lo que sucedió fue que, a eso de las 23:50h, The MeatPies arrancaron la velada y su concierto con la energía y la intensidad desbordantes a que nos tienen acostumbrados. De esta forma, los de Bruno Laencina, a lomos de títulos como Hear me road, Dance and swing o Ready for you, pronto consiguieron levantar el vuelo para llevarnos a recorrer a través de sus melodías los territorios del rock, el blues, el swing o el soul. Unos territorios sonoros clásicos, pero acertadamente actualizados, en los que estos jóvenes Pasteles de carne están sobradamente curtidos y sobre los cuales se mueven como peces en el agua.

Así, con la variedad vocal e instrumental que The MeatPies ha sabido convertir en una de sus señas de identidad -gracias a los constantes cambios de cantante y a la introducción puntual de instrumentos como la armónica o el violonchelo- el concierto fue transcurriendo rápido hasta llegar al tramo final. Un tramo en el que destacarían las versiones de Honky Tonk women, de los Rolling Stones, y de Pride and joy, de Stevie Ray Vaughan, y que tendría como colofón las interpretaciones de la, ya mítica, Time to share, de factura propia, y una nueva versión, esta vez Don´t let me down, de Lennon.

Los siguientes en saltar al escenario, a eso de las 00:55h, para presentar su nuevo disco, Holy Shit, fueron The Crime, un grupo del que habíamos oído hablar bastante, pero que aún no habíamos tenido la oportunidad de ver en vivo. Y debemos reconocer que lo que pudimos contemplar, sobre todo en la primera mitad de su concierto, fue realmente bueno, ya que la banda liderada por Jaime Lloret, casi sin tiempo para respirar, fue disparando toda una batería de temas que lograron conectar con el público desde el primer minuto.

Así, canciones como The hurricane Ramires, Shouldn´t come back, Mellocotron, Daydreaming, Like a toy, Suicide no more o Do you wanna dance? desplegaron un pop-rock sofisticado, rasgado y melódico caracterizado por un sonido nervioso, casi frenético, y altamente eléctrico en el que la aguda voz -afilada como la punta de un cuchillo- de su cantante consiguió empastarse a la perfección con la música y destacarse sobre ella para terminar dándonos la impresión de estar escuchando a una banda emergente, y genuinamente británica, en un pub de Manchester o de Edimburgo.

Hacia las 2:00h le llegó el turno a Clara Plath, una de las bandas murcianas que con mayor fuerza ha logrado irrumpir en el panorama nacional y cuyo nuevo trabajo, Grand battement, nos vinieron a presentar en primicia al público de su ciudad natal. Así, con la ilusión propia de quien estrena algo nuevo y profundamente suyo para ofrecerlo a los demás, la poeta se entregó desde el comienzo de su espectáculo a la labor de armonizar, por un lado, y de realzar, por otro, la interpretación de los nuevos temas con la revisión de los ya conocidos y hacerlo, además, en medio de un ambiente de lo más festivo que  contó para la ocasión con la presencia de ilustres invitados.

De esta forma, con la sensualidad y la frialdad, y con la ternura y la fiereza que sólo Clara Plath puede transmitir de esa manera tan cercana y natural, la cantante fue desgranando temas inéditos como Crazy liar, Grand battlement o Brocken dolls, y alternándolos con otros ya bien conocidos como A whisper, Over me, Paradise, Second floor o Fuck my car. En definitiva, todo un concierto de rock. En concreto, todo un concierto de ese rock oscuro y sinuoso, agresivo y sugerente, elegante y caótico, moderno y decadente que Roberto López y Clara Plath han alumbrado juntos para enriquecer la música de nuestro país y poner una vez más en el mapa a nuestra fértil Región musical.

Ya para terminar y a modo de epílogo, nos gustaría realizar una somera mención de las virtudes, defectos y anécdotas que tuvimos ocasión de apreciar a lo largo y ancho de esta interesante velada musical.

En el apartado de aciertos, tenemos que sobresaltar el excelente acondicionamiento de la Sala, el sonido más que aceptable que se consiguió, la rapidez en los cambios de los grupos –apenas diez minutos entre actuación y actuación-, las impecables interpretaciones de los músicos o la destacable presencia de público –más de medio aforo- a pesar de la fecha y de la hora a la que tuvo lugar el evento.

En el apartado de errores, debemos criticar el terrible retraso con el que comenzó la velada –que, programada para las 22:30h, no se inició hasta las 23:50h- por motivos que nada tuvieron que ver con los grupos. Definitivamente, sobre este tema de los horarios y los retrasos preprogramados consideramos que deberemos volver en un posterior artículo para tratarlo en exclusiva y con el detenimiento que se merece por tratarse de una práctica generalizada, irrespetuosa para con el público y, encima, perniciosa para el negocio.

En el apartado de anécdotas referiremos dos cuestiones: la primera, la de la mención que se hizo a la no selección de The MeatPies para participar en el concurso CreaMurcia 2015. Y es que ésta ha sido una decisión que, aunque debamos respetar, desde murciocio.es no podemos compartir, ni acertar a comprender, ni explicar en qué criterios se ha basado. La segunda cuestión, la de la mención que se hizo a una supuesta censura de la canción Fuck my car, de Clara Plath, por parte de Tranvia de Murcia en sus convoyes a causa de las quejas de los pasajeros por la insistencia de la palabra fuck en su letra. Sin embargo, en esta oportunidad, desde murciocio.es no hemos creído oportuno que debamos darle excesiva credibilidad a esta información, ya que todos sabemos que los viajeros del tranvía durante los trayectos están dormidos.

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