Ayuntamiento de Murcia

El Club Remo de Murcia y Fundown surcan juntos el revitalizado río Segura

Dom, 12/07/2015 - 22:52 -- MCC

Ocurrió este pasado viernes que, en busca de nuevos contenidos que pudieran servir de estímulo e incluso de refresco a todos cuantos nos leen, decidimos encaminar nuestros pasos, inquietos como de costumbre, hacia el puente de Manterola, hasta llegar a orillas del Segura, para dar cuenta de la hermosa actividad deportiva y cultural que el renacido Club Remo de Murcia fue a realizar junto con Fundown en las recuperadas aguas del río a su paso por la capital de la Región.

Así, a eso de las 9.00h, y con los primeros rayos de sol ya tiñendo generosamente de azul el cielo, pudimos ver las embarcaciones dispuestas sobre la arena, los remos apoyados contra la pared, los chalecos colgados en la muralla, y a los miembros del Club Remo, con su presidente José Carlos Cano a la cabeza, prestos para recibir con los brazos abiertos a los integrantes de Fundown, que para entonces arribaban a puerto acompañados por varias monitoras de la Institución.

Y para iniciar la jornada de la manera más apropiada, lo fundamental, realizadas las presentaciones, fue equipar a los recién llegados con los preceptivos chalecos salvavidas y proveerlos de remos para que, formados en dos filas, escucharan atentos las consignas de José Carlos como si fueran un pelotón de intrépidos piragüistas recibiendo la instrucción teórico-práctica de su capitán, al tiempo que alzaban y agitaban al unísono en el aire los remos cual simpáticos molinos de viento.

Poco después, rotas las filas, y ya con las piraguas en el río gracias a la labor que durante la instrucción habían llevado a cabo el resto de miembros del Club Remo, los chicos y chicas de Fundown comenzaron a descender por la escalerilla dispuesta en la orilla a fin de ocupar sus embarcaciones, aunque, eso sí, no sin antes darse algún que otro chapuzón con los que definitivamente terminaron de perder el miedo al nuevo Segura y desterraron los viejos recuerdos del río contaminado que fue.

Entonces, una vez que todos los navegantes se hallaron sobre sus piraguas, fue cuando llegaron los momentos más hermosos de la mañana. El Segura, ante nuestros ojos, y ante los de las decenas de curiosos que contemplaron el evento desde las barandillas de las murallas y los puentes, apareció convertido en una inmensa piscina de agua dulce. Una piscina que se nos antojó ser una pista de baile, una pista de baile sobre la que se estaba bailando un vals. Una laguna cual si fuera un lago, un lago poblado de cisnes, unos cisnes que no eran aves, sino ángeles sobre piraguas de colores surcando las aguas, describiendo con sus trayectorias derrotas caprichosas, y levantando los remos como alas para hundirlos en el río y romper su superficie en millones de cristales líquidos, casi etéreos, crepitantes y resplandecientes por los rayos de sol.

Quizá no fueron más que unos minutos, quizá no duró más que lo que dura un suspiro o un pensamiento que zarpa para no volver jamás, pero les puedo asegurar que, apoyados sobre las barandillas, lo que sentimos todos cuantos fuimos testigos del acontecimiento fue felicidad. Una felicidad tal vez efímera, tal vez irracional, pero felicidad al fin y al cabo.

Más tarde, con todas las piraguas poniendo proa hacia el molino sur de los dos que flanquean el azud del río, y justo debajo de la pasarela de Manterola, llegarían, sin duda, los momentos más emocionantes y lúdicos de la aventura, cuando, una tras otra, todas las piraguas fueron lanzándose por la pequeña rampa de la presa aguas abajo para gozo de la marinería y alborozo de los espectadores.

Una vez en tierra en firme, y ya concluida la navegación de los jóvenes miembros de Fundown y de sus monitoras, tuvimos ocasión de constatar algo que sólo habíamos atisbado al verlos aparecer por la cuesta de Manterola dos horas atrás: que si algo caracteriza a estos chicos y chicas de Fundown es la alegría de sus rostros y el brillo de sus miradas. Y es que, si alguien pensaba que esa mañana los únicos que iban a aprender algo serían los miembros de Fundown, al final resultó que los que más aprendimos fuimos todos los que tuvimos la oportunidad de admirar su ilusión, su entusiasmo y sus ganas de lanzarse al Segura para abrazar y terminar de cerrar las heridas de un río que, a pesar del criminal maltrato a que fue sometido, hoy ya vuelve a ser un río apto para todos.

Sobre el Club Remo, que está adscrito a la Federación de Piragüismo de la Región de Murcia y que cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de la capital y de la Confederación Hidrográfica del Segura, la sensación que nos quedó tras ver trabajar a sus miembros fue la de haber sido testigos tan solo de uno de los primeros pasos que este recién renacido Club habrá de dar a lo largo y ancho del río Segura. Y es que, a poco que sea dotado de una infraestructura mínima, pero necesaria, tendrá que crecer forzosamente por dos motivos: primero, porque está impulsado por personas aplicadas y capaces; y segundo, porque en cuanto los murcianos comprueben que el estado del río es óptimo y que cuenta con instalaciones y medios adecuados, pocos serán los que se resistan a coger la piragua.

Por todo esto, y ya para ir concluyendo nuestra singladura, no debemos dejar pasar la ocasión de animar a nuestro Ayuntamiento y a la Confederación a que culminen el excelente trabajo que han realizado durante la última década, y que ha permitido resucitar el Segura, poniendo los medios para que este espacio fluvial emblemático, pero desconocido para la gran mayoría, pueda terminar de ser reconquistado para la ciudadanía como escenario urbano capaz de albergar actividades lúdicas, deportivas, sociales y culturales.

Así, aunque es posible que no sea el momento para acometer faraónicos proyectos que, por sus costes, no serían realizables más que a muy largo plazo, sí creemos razonable poder pedir a nuestros representantes, precisamente en estos tiempos en los que ha quedado patente la necesidad de plantear la política desde una óptica más humana y cercana, que traten de encauzar sus esfuerzos hacia la realización de acciones más concretas que puedan ayudar a la Ciudad a crecer de una forma más sensata y, sobre todo, a crecer en calidad. 

Galería de fotos

Bosco inunda de ritmo la Plaza de los Apóstoles

Mié, 12/08/2015 - 07:34 -- Andrés Cascales...

En la noche del lunes, bajo las cadenas de la catedralicia capilla de los Vélez, y a los pies del gran escudo de los Fajardo que preside la céntrica Plaza de los Apóstoles, tuvo lugar una de las citas musicales más importantes de cuantas ha programado el Ayuntamiento de Murcia para amenizar las noches veraniegas de este 2015 en la ciudad: el concierto de Bosco.

Por eso, debido a la calidad del evento, a nadie le debe extrañar que, a pesar de ser verano y a pesar de ser lunes, a las 22:00h en la emblemática plaza, convertida ya en amplio escenario y cómodo auditorio merced a la instalación del aparato técnico y a la colocación de centenares de sillas, fuese a registrarse un lleno digno del Festival Murcia 3 Culturas, pero para contemplar en exclusiva a esta prometedora banda murciana.

Así, llegada la hora marcada para el comienzo de la actuación, Bosco, en formación de quinteto, y apoyados por la presencia del prestigioso actor Enrique Martínez, tomaron las tablas dispuestos a oficiar extramuros de la Catedral una ceremonia alternativa y musical que comenzó plena de cantos tribales y ritmos étnicos con los que los músicos se apresuraron a buscar la comunión con los espectadores que, como fieles, abarrotaban la plaza.

Entonces, tras la generosa introducción en la que habría de destacar la presencia de voces casi difuminadas y el protagonismo de largos desarrollos instrumentales que permitieron dejar patente la contundencia de un sonido realmente envolvente potenciado por la buena acústica de la plaza, la banda fue ofreciendo temas como Piper y, sobre todo, Escucha la luna, que provocaron que los más inquietos se arrancaran bien pronto a danzar.

Entre canción y canción, llevados por las introducciones dramatizadas plenas de inspiración y lirismo de David Moretti, nos adentramos en la que habría de haber sido la parte central del concierto, pero que, debido a los elementos, acabaría siendo la fase final de la velada. Una fase final en la que sobresaldrían la animada y cambiante Viimeistä Paivää, la evocadora y onírica Silence, y, sobre todo, el mestizo y pegadizo reggae Children of the Island, con el que, ahora sí, numerosos espectadores se entregaron a bailar en múltiples sectores de la plaza.

Alcanzado las cotas más altas de participación por parte del público, y con la banda lanzada sobre el escenario, Moretti propuso a los asistentes que se imaginaran como primitivos indios norteamericanos cantando y danzando alrededor de una hoguera. A continuación, como si los presentes se hubieran trasmutado en cherokees y las danzas en las que se aplicaban no fueran otra que la danza de la lluvia, los elementos parecieron ser invocados y, de hecho, acudieron en forma de suave chispeo a la llamada de la tierra.

Lamentablemente, aunque comenzó como una simpática anécdota que provocó las hilaridad de muchos, lo cierto es que ese suave chispeo pronto pasó a ser una fina lluvia y poco después acabó convirtiéndose en un copioso chaparrón que obligó, por razones de seguridad, a apagar los desprotegidos equipos eléctricos y a dar por concluido prematuramente el concierto a eso de las 23:15h.

Al final, y a pesar de la lluvia, lo cierto es que la velada, lejos de quedar deslucida, resultó de lo más interesante porque permitió, por un lado, constatar la riqueza en matices que poseen las canciones de Bosco tocadas por la formación al completo y bajo unas condiciones técnicas óptimas y, por otro lado, comprobar cómo ha aumentado el número de seguidores de esta joven banda hasta llegar a ser legión en poco menos de un año desde que tuvimos ocasión de verlos por primera vez en el Big Up!, y en segunda instancia en el Café Zalacaín.

Por todo esto -por la calidad de su propuesta y por la cantidad de su público- no podemos sino felicitar a Bosco y animarles a que, como pastores de la Arcadia, sigan caminando por la humilde senda que, alejada de las grandes autopistas, parece conducirles al éxito; al éxito de ser ellos mismos y obtener el aplauso sincero de todos cuantos les escuchan.

 

Galería de fotos

Murcia se vuelca con Los Secretos

Vie, 11/09/2015 - 19:05 -- Miguel Casas

Formidable respuesta, la que anoche brindó la ciudad de Murcia a Los Secretos con motivo de su concierto en la Plaza de la Cruz Roja; concierto organizado por la Cadena 100 en una plaza que se quedó pequeña para acoger a las más de 3000 personas que abarrotaron el recinto ferial y que, entre otros, contó con la presencia del mismísimo alcalde del municipio, José ballesta.

Así, con el ambiente de las grandes ocasiones materializándose ya desde una hora antes del comienzo del espectáculo en forma de interminables colas en los accesos, a las 22:30h la banda madrileña encabezada por Álvaro Urquijo saltó al escenario para hacer sonar los acordes de la inmortal Échame a mi la culpa, de José Ángel Espinoza, justo antes de empezar a desplegar gran parte del arsenal de canciones legendarias que atesora.

Margarita, No me imagino, Y no amanece, La calle del olvido, Qué solo estás, Cambio de planes, Ojos de gata, Pero a tu lado, Por el bulevar de los Sueños Rotos, Buena chica… fueron sucediéndose una tras otra y alternándose con algunas canciones de más reciente creación para convertir al respetable en una multitudinaria voz que cantaba a coro tan famoso repertorio mientras, desde el escenario, Los Secretos se entregaban  a su música con la cercanía, el sentimiento y la precisión que siempre les han caracterizado.

Ya en los bises llegaría el turno para escuchar Agárrate a mí María, Déjame y Gracias por elegirme, que fue iniciada haciendo un guiño a Lady madonna, de The Beatles, y con la que se puso el punto final, a eso de la medianoche, a la velada; una velada en la que niños, jóvenes, adultos, maduros, mayores, amigos, novios, matrimonios, solitarios y familias enteras disfrutaron de lo lindo con una banda, Los Secretos, que ha logrado unir a generaciones enteras en torno a su música y a su estilo.

Por eso Los Secretos hoy, 35 años después de su nacimiento, con Jesús Redondo en los teclados, Ramón Arroyo a la guitarra y Álvaro Urquijo a la voz, resulta ser un grupo plenamente vigente y reconocible. Sin embargo, si hay una figura que jamás debe omitirse al hablar de Los Secretos porque trasciende el tiempo y la distancia, esa es la de Enrique Urquijo, personalidad compleja y compositor genial que fue capaz de hallar en los abismos del alma humana los motivos para crear algunas de las más profundas y hermosas canciones que se hayan escrito en nuestra lengua. Y quizá sea por eso, por haber sido capaz de dotar a sus composiciones de la verdad con la que vivió su vida, que sus canciones jamás morirán, y él siempre vivirá a través de aquellas haciendo perdurar su memoria y su música de generación en generación. 

Galería de fotos

El Real Murcia se vuelve a la vieja Condomina

Crear: 12/28/2017 - 08:45

Apenas unos días después de conocerse la llegada del empresario mexicano Mauricio García de la Vega a la presidencia del Real Murcia, el club grana ha vuelto a ser noticia hoy al confirmarse su retorno -como mínimo hasta el final de la presente temporada- al Estadio de La Condomina; recinto que ya fue su hogar durante más de ochenta años.  

Así, a pesar del lógico revuelo que ha producido el anuncio de esta decisión, lo cierto es que responde a una medida gestada desde hace varios meses dentro del área económica del Ayuntamiento de Murcia y que, ya como propuesta en firme, fue considerada y finalmente aceptada hace dos semanas por la junta directiva encabezada por Raúl Moro.

De este modo, según se ha desvelado, el acuerdo alcanzado entre Consistorio y club ha estado basado en dos razones de peso: una, de orden económico y otra, de orden deportivo. En cuanto a la primera, responde al considerable ahorro –cerca de 100.000€- en la factura del mantenimiento y la apertura del estadio que experimentará el Real Murcia cambiando un recinto por otro. Acerca de la segunda, vendrá a solucionar el problema de jugar como local en un estadio con 25.000 butacas vacías ofreciendo otro que estará prácticamente lleno cada jornada y con el público pegado a la línea de cal.

Como es natural, tanto desde el Ayuntamiento como desde el Real Murcia se ha querido matizar que la medida adoptada no trata de clausurar sine die Nueva Condomina, sino que esta circunstancia será temporal y concluirá en cuanto el club regrese al fútbol profesional. En cuanto a los 8.800 abonados con los que cuenta actualmente el conjunto grana, hay que decir que, aprovechando el parón navideño, ya se están acometiendo en La Condomina las reformas pertinentes para recuperar el aforo del viejo recinto hasta alcanzar los 15.000 asientos.

Así, a pesar de que en el Consistorio se temió que el cambio en la presidencia grana pudiera dar al traste con el compromiso adquirido por el anterior dueño, lo cierto es que el empresario mexicano, lejos de oponerse, ha dado el visto bueno a la mudanza. Y es que, además de haber valorado como positivas las razones económicas y deportivas aducidas por el Ayuntamiento, quizá La Condomina le haya traído buenos recuerdos a García de la Vega, ya que éste jugó en el viejo estadio en el verano de 1984, cuando un Real Murcia recién ascendido a Primera recibió en partido de pretemporada al Chivas, subcampeón de la liga azteca por aquel entonces, y en el cual militaba un joven y aguerrido zaguero llamado Mauricio García de la Vega.

En cuanto a las reacciones, hasta el momento no han podido ser más positivas. Y es que, por parte del UCAM CF -equipo que hasta hoy ejercía en exclusiva como local en el estadio La Condomina-, cabe destacar que su presidente, José Luis Mendoza, no solo ha dado su bendición a la medida, sino que además, llevado por el entusiasmo, se ha comprometido a pagar de su bolsillo la reforma del Fondo Sur del recinto para que los socios pimentoneros puedan gozar de las máximas comodidades en sus gradas. De hecho, según ha trascendido, la única voz que se alzó en contra de la medida fue la del Concejal de Deportes, Felipe Coello, quien, ya en petit comité, confesó haber puesto objeciones solo por llevarle la contraria a Mendoza.

Finalmente, también en el seno de la afición grana parece que la noticia del retorno del Real Murcia a su antiguo feudo está siendo acogida con ilusión. Así, el presidente de FEPEMUR, Miguel Martínez Pérez, ha expresado que “el viejo estadio para darle ambiente a los partidos va a ser cojonudo y, total, para los que vengan de fuera, tiene mucho más encanto atascarse con el coche en el centro de Murcia que no en las afueras”. Por otro lado, la histórica peña radical del Murcia, Granas Sur, para celebrar la noticia ha decidido organizar una quema controlada de contenedores; quema a la que, por error, ya ha confirmado su asistencia el Alcalde y que, eso sí, será amenizada por la banda de punk-rock, Fenómenos Extraños.

Suscribirse a Ayuntamiento de Murcia