Emilio Chicheri

Emilio Chicheri celebra en el Old School su aniversario rodeado de amigos ilustres

Sáb, 21/02/2015 - 23:11 -- Andrés Cascales...

Apuraba José María Párraga su vaso de vino en el Montes mientras mis amigos, rojos y sudados de jugar, entraban correteando en el bar para pedir agua a Dani. Yo, ajeno al alegre estruendo del que se contagiaba el pequeño local con nuestra llegada, me quedaba algo más rezagado, en el umbral de la puerta, para ver cruzar la plaza a aquel hombre de silueta desgarbada, andares tranquilos y mirada ensimismada que captaba mi atención.

Ya fuera, sentados en el banco de piedra, a lo lejos podía ver desaparecer su cazadora de cuero enfilando la calle Victorio hasta doblar por la esquina del Chaplin. Aquel hombre, a cuya figura peculiar me llegué a acostumbrar a fuerza de verla pasar, podría haber sido uno más de tantos personajes a los que conocí paseando por las estrechas y torcidas calles de mi infancia en Santa Eulalia. Aquel hombre podría haber sido uno más de tantos a los que vi pasar hasta que un día doblaron una esquina para no volver jamás, pero aquel hombre era Emilio Chicheri, líder de Acequia, y por eso ayer, en su 62 cumpleaños yo no podía fallar a su concierto-aniversario.

En el pub Old School de El Puntal la fiesta estaba programada desde hacía semanas con un cartel de lujo cuajado de nombres propios, ilustres amigos de Chicheri, que no dudaron en sumarse a la celebración en honor del gran jefe del Rock murciano que se ha mantenido en activo desde finales de los 70. Por su parte, el público tampoco iba a dudar en apoyar el evento aportando una presencia masiva que ya pudo advertirse desde los instantes previos a la hora de comienzo.

Así, con la sala completamente llena y con la expectación apretándose y creciendo por momentos, a eso de las 23:40h la banda Cero a la izquierda subió al escenario para abrir el espectáculo con un aperitivo a base de rock murciano directo y sin aditivos tocado con actitud y solvencia. Apenas 20 minutos más tarde, al filo de la medianoche, llegó el turno de Los Fanáticos, banda de largo recorrido y sólidos argumentos, que completaron un breve repaso a su carrera con un repertorio de cinco canciones en el que Me quedo con el Rock and Roll y Motor City Five pusieron el punto final dejando un excelente sabor de boca.

Terminada la actuación de Los Fanáticos, y con la sala más llena si cabe, a las 00:40h hicieron acto de presencia los miembros de la banda base que, en formación de batería, bajo y guitarra, acompañarían al maestro Chicheri a partir de entonces. De esta manera, con el trío base entregado a una apertura completamente instrumental, los músicos hicieron las delicias del público hasta que don Emilio acabó saliendo a escena para llevarse la ovación de la noche y dar comienzo a la fiesta que todos esperaban.

Loco por ti, Vámonos en el tren, Cerveza y blues, Libre al fin, y Somos tu banda de rock fueron las canciones que completaron la primera parte del concierto. Rock de aroma clásico salpicado de blues, y hasta tango, fueron los estilos sobre los cuales Chicheri brindó unas interpretaciones llenas de garra y fuerza acompañadas puntualmente por los coros de su hija, Alicia, que no desentonaron para nada.

Pasados los cinco primeros temas, llegó el momento de recibir en el escenario a Carlos Singer, quien cantó junto al protagonista de la velada sendas versiones de B.B. King y James Brown. Versiones, sobre todo I feel good, que pusieron a bailar al respetable. A continuación, el concierto encaró rápidamente su recta final con la ejecución de la animada Aprovéchate, y la graciosa Mi perro Ricki para completar un repertorio breve, pero intenso.

Sin saber muy bien qué nos depararía la noche, a eso de la 1:45h se presentaron en el escenario Iaggo Black y Los Duques ya sin Emilio Chicheri sobre las tablas. Momento que fue aprovechado por muchos para dar por concluida la noche o tomarse un descanso. Los Duques, con su repertorio a base de versiones de clásicos del rock y el blues, dejaron paso a uno de los pesos pesados anunciados en el cartel, Miguel Bañón, a eso de las 2:15h. Bañón, uno de los músicos más interesantes que ha dado Murcia en los últimos 25 años, acompañado por el marañón Pedrín Sánchez a la batería ofreció dos temas, El hombre melón y Sólo bailo el boogie, en los que contó además con la presencia de Chicheri de nuevo sobre el escenario. A continuación, llegó el turno de otro mítico, Chema Espejo, para cantar Smoke on the water y Chicana antes de dar por concluida, a eso de las 2:40h, esta parte de la velada.

Definitivamente, la fase más trepidante de la noche iba a ser que daría comienzo a partir de entonces. Y es que a eso de las 2:40h, regresó Emilio Chicheri convertido una vez más en protagonista para, junto a Pepe Moreno, Santiago Campillo, Slim Gómez y Carlos Turbina, formar una banda de ensueño y brindar una selección de los temas más importantes que han iluminado su trayectoria musical. Así, con canciones como el legendario Rock de la Platería, Hola Mari, Ponme otro whisky o Listo para el Blues sonando por todo lo alto, el entusiasmo terminó contagiándose entre los muchos que aún aguantaron la maratón de Rock en la sala, a pesar de lo menguada de la hora, hasta el final.

En conclusión un espectáculo de lo más interesante, variado y animado, pero de lo más excesivo también. Y es que la personalidad de su protagonista es así y, para hacerle justicia, quizá el espectáculo destinado a rendirle homenaje debía ser así. Muchos calificativos y adjetivos fueron empleados por los amigos de Emilio para tratar de definirle en una sola palabra: jefe, capo, decano, líder, padrino, sheriff, pero quizá sólo una sea capaz de aglutinar y resumir su personalidad: Chicheri.

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Dios los cría, y ellos se juntan

Dom, 29/03/2015 - 21:55 -- Andrés Cascales...

En pocas ocasiones podríamos utilizar este conocido refrán, que hace referencia a la inclinación natural que lleva a juntarse a los de un mismo genio y temperamento, con mayor pertinencia que para aludir a la unión de los tres grandes músicos que, sobre el escenario del pub Ukelele, tuvo lugar en la noche de ayer. Y es que cartel del concierto anunciaba: Emilio Chicheri, Santiago Campillo y Slim Gómez; casi nada al aparato... Por eso, ante semejante concentración de talento y maestría por metro cuadrado, nuestro lugar no podía estar en otro sitio que entre el público que se congregase en el local para captar y dar testimonio de todo lo que sucediera.

Así, bien pertrechados con nuestros artilugios y, definitivamente, listos para el blues, irrumpimos en el conocido pub del Polígono Oeste de Alcantarilla a eso de las 23:30h para observar, antes de nada, cómo la concurrencia, algo escasa aún, comenzaba a arremolinarse en torno a las barras y cómo los tres protagonistas de la cita departían, distendida y amablemente, con cuantos se acercaban a saludarles. Sin duda, todo un ejemplo de lo que siempre debería ser el ambiente previo a un concierto, y que anoche fue propiciado no sólo por la cercanía de los músicos, sino también por el respeto del público.

Unos treinta minutos más tarde, a eso de la medianoche, y ya con un auditorio bastante más nutrido, el espectáculo dio comienzo. Chicheri, flanqueado por las guitarras de Gómez y Campillo cantaba Salgo a buscarte ahora, un blues lento y melancólico que, a base de los magníficos punteos de los guitarristas, se iba hasta los ocho minutos para cautivar a un público enmudecido por la atención. A continuación el ritmo se fue a animar con la clásica El tren y la nueva Llévame otra vez a Menphis, cantada por Slim Gómez. Más tarde llegaría el turno de Santiago Campillo para poner voz al mítico tema Desconfío del argentino Pappo Napolitano con el que los tres músicos iban a cerrar lo que podríamos llamar el arranque del concierto.

A partir de entonces, comenzaron a sucederse los temas que habrían de componer el grueso del recital. Unos temas entre los cuales destacaron la graciosa Mi perro ricky y yo, la aclamada Ponme otro whisky, mañana te lo pago, la sinuosa Loco por ti, la arrolladora Mi guitarra y el blues, o una brillante versión de Jonnhy B. Good cantada  en español por Campillo entre otras muchas. En definitiva, toda una colección de canciones a través de las cuales fuimos recorriendo algunos de los hitos más celebrados de las trayectorias de estos tres músicos de leyenda. Así, blues, blues, blues, rock and roll, swing, rockabilly y hasta tango fueron “desparramando acordes” para poner al público a cantar y a bailar durante las más de dos horas que iba a durar esta cita inexcusable.

Al final, entre las muchas reflexiones que nos podría haber dejado el espectáculo, nos quedamos charlando sobre lo que es el tan traído “triunfo” en la música. Sin duda, para los que tienen un concepto más profundo y personal de la música, el triunfo no es otra cosa que poder convertirla en una forma de vida y dedicarte a ella con todo el amor, la honestidad y la calidad que muestran músicos de la talla de Slim Gómez, Emilio Chicheri o Santiago Campillo. Tres talentos que, además, han sido pioneros en la adaptación de los ritmos del Blues, en el caso de Slim y Chicheri, y del Rock sureño americano, en el caso de Campillo, a la realidad española contribuyendo así al engrandecimiento y el enriquecimiento de nuestra cultura musical. Por todo esto, tuvimos que acabar concluyendo, una vez más, que el verdadero triunfo es el que cosechan cada día los que logran dedicarse en cuerpo y alma a aquello que aman trascendiendo la fama y la vanagloria que a tantos parece deslumbrar.

Quizá por esta mezcla de sensaciones tan positivas que experimenté durante el concierto, y quizá llevado en exceso por la animación del momento, ocurrió que me planté ante la barra y le dije confiadamente al barman: “póngame un whisky, mañana se lo pago”. Lo cierto es que no coló, al fin y al cabo no soy Slim Gómez, pero había que intentarlo…

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Fanáticos, "Cantos de sirena" a ritmo de rock and roll

Lun, 21/03/2016 - 09:02 -- Miguel Casas

Este pasado viernes, atraídos por las melodías que manaban de las entrañas de la Plaza de Toros de Murcia, acudimos sin dudar al abrigo de bóvedas, galerías y arcos centenarios para asistir y dar cuenta del concierto de presentación de Cantos de sirena, último trabajo de estudio de la legendaria banda de rock and roll, Fanáticos.

Así, a eso de las 00:25h, y con un ambiente engalanado por la presencia entre el público de algunos de los rostros más conocidos de la escena regional, los Fanáticos arrancarían su espectáculo pisando a fondo el acelerador con el potente rock ¿Quién se lo llevó? justo antes de que llegara la preciosa balada de aire country, Cada vez. Junto a estas dos, el animado medio tiempo de Viejo tren, el contundente rock de Extraño en mi ciudad y la nerviosa y afilada Incoherencias, conformarían un primer tramo de concierto que sirvió para presentar de manera íntegra el EP Cantos de sirena.

A continuación, con las canciones del anterior LP de la banda, Malos hábitos, tomando el protagonismo en el repertorio, comenzarían a sucederse las colaboraciones sobre el escenario. De esta forma, Joaquín Talismán, que ya había ingresado en el escenario para tocar Incoherencias, ahora, además, tomaría la voz para cantar La cara del dolor antes de que Fanáticos continuaran camino solos –solos los cinco- haciendo sonar canciones como la frenética y eléctrica No, o la emocionante y sincera Sigo aquí, que sirvieron para mostrar algunos de los ricos y variados registros de la banda.

Más adelante, y ya superado el ecuador de la velada, llegaría una de esas colaboraciones que siempre resultan inestimables en un concierto, y no solo por la presencia que aportan en el escenario, sino también por el simbolismo y el significado que llevan consigo. Nos referimos, en este caso, a la colaboración de Emilio Chicheri, uno de los más célebres pioneros del rock y el blues en nuestra Región que, a sus 63 años, aún sigue trotando por esas carreteras musicales que él, y un puñado de valientes como él, pavimentaron hace décadas para que hoy puedan transitar por ellas todos los que han venido y vendrán detrás.

Así pues, con Chicheri cantando a pleno pulmón al lado de Manolo Sánchez Maldita suerte, el espectáculo pronto viraría para afrontar su recta final, no sin antes dar entrada a una nueva estrella invitada, aunque, en este caso fueron dos: Constanza Mas y Pepe Jara. De esta manera, con los dos miembros de Eléctrica sobre el escenario, sonaría otra de esas canciones de los Fanáticos que se graban en la memoria a la primera escucha, Huyendo hacia ningún lugar; antes de que llegara el homenaje a José Antonio González con el clásico de la banda, Dame vida querida.

Apurando los últimos sorbos de ese rock urbano y directo, macarra y tierno, noble y sincero que se gastan los Fanáticos, aún pudimos deleitarnos con dos clásicos de la formación como Motor city five y Chicas en mi habitación. Dos canciones que sirvieron para poner el punto final, sobre la 1:30h, a una velada que dejó al público con ganas de más y a nosotros con deseos de volver a ver a estos Fanáticos del ritmo y dar cuenta de sus andanzas.

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Emilio Chicheri y Los Trotacarreteras galopan al son de "Chocolate con leche"

Crear: 10/14/2018 - 16:28

Deliciosa velada, la que brindaron este jueves en la Sala REM Emilio Chicheri y sus inseparables Trotacarreteras para presentar “Chocolate con leche”; LP que ha sido grabado en los estudios PM durante el presente 2018 con la intención de conmemorar los dieciséis años de andadura que la banda de rock and roll cumplía, precisamente, este pasado día 11 de octubre.

Así, ante un público hambriento de rock, numeroso y poblado de caras conocidas entre las que destacarían las de Slim Gómez o Chema Espejo -líderes, respectivamente, de Los Bluesfalos y Los Crudos-, el telón se levantaría a eso de las 23:00h para que Iván Hechicero calentara los motores del espectáculo a base de elaborados medios tiempos y cuidadas baladas con alma de blues.

Entonces, con las manecillas del reloj señalando al cielo y las olas del mar llenando de espuma y estruendo la pantalla que cierra el escenario de la REM, Pedro Casanova, José Vicente Nicolás y Fiti Espejo saltarían a las tablas para tomar posiciones y hacer rugir sus instrumentos al ritmo de Relax; sinuoso y afilado rock al más puro estilo AC/CD que, lejos de calmar, excitaría los ánimos de los presentes para ponerlos en movimiento justo antes de que hiciera acto de presencia un Emilio Chicheri que sería recibido con una sonora ovación por la Sala.

De este modo, con todos sus miembros picando espuelas sobre la escena, Los Trotacarreteras arrancarían su cabalgada más esperada ejecutando Vuelvo al rock and roll, Chocolate con leche y Listo para el blues; auténtico trío de ases que, uniéndose a Relax, formarían un rutilante póker mediante el cual Chicheri y los suyos se ganarían al público proclamando que, más allá de los estereotipos, los clichés y las posturas en los que tantos se quedan, el rock como forma de vida solo puede ser verdadera, si quien lo vive lo hace de una forma personal e intransferible.

Por eso, liberando la pincelada como el pintor que consigue mostrarse a sí mismo sobre el lienzo, Emilio Chicheri alzaría su mano para dibujar a contraluz una primera mitad de concierto magistral en la que Los Trotacarreteras se aplicarían con especial ahínco en la presentación de su LP; trabajo discográfico del cual extrajeron Tu banda de rock, Atraco educado y Aprovéchate. En rigor, tres canciones curtidas durante años en directos y que, al pasar por el estudio de grabación, han dejado testimonio de la sinceridad, la ternura y la simpatía con la que el rock siempre le ha tendido la mano a los personajes más desfavorecidos de la sociedad.

Más adelante, atravesando al galope el ecuador de su recital, Los Trotacarreteras se subirían en marcha en El Tren aupados por una larga y demoledora introducción ejecutada de manera soberbia por Pedro Casanova y Fiti Espejo; guitarra eléctrica y batería a las que se uniría más tarde el bajo siempre inquieto de José Vicente Nicolás para echar aún más leña a la caldera y avanzar a toda máquina hacia una recta final de concierto en la que, entre breves proyecciones que servirían para presentar ciertos temas del repertorio, se sucederían nuevos cortes de “Chocolate con leche” como Feliz cumpleaños o Solo quiero hacer rock.

Finalmente, echando la vista atrás, Emilio Chicheri descendería suavemente el tempo del concierto para pasear sin prisa por el Rock de la Platería; mítico y evocador tema de Acequia con el que la velada tocaría a su fin tras más de una hora y media de puro rock and roll tocado con la precisión y la pasión que solo pueden transmitir los mejores. Y es que los mejores nunca son los elegidos por la casualidad, sino aquellos que a base de perseverancia, dedicación, honestidad y talento son capaces de enriquecer y dignificar todo lo que tocan y servir de ejemplo para los demás.

Por ello, quizá en el día de su cumpleaños fueron tantos los que no dudaron en acompañar a unos Trotacarreteras que pueden lucir con orgullo las canas que adornan sus cabezas. Y es que, lejos de ser los últimos de una ilustre estirpe en peligro de extinción, el mayor honor que les puede caber es el de haber sido -junto a otros inolvidables compañeros de viaje- los primeros en asimilar el blues y el rock urbano y acercarlos al público murciano cantándolos con voz propia y en su propia lengua.

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