Tennessee

Modestia Aparte y Tennessee brindan sus grandes éxitos en la Feria de Murcia

Crear: 09/09/2017 - 04:26

Deliciosa velada, la que ofrecieron este jueves en el Auditorio Murcia Parque dos de las bandas más recordadas y queridas del panorama nacional: Modestia Aparte y Tennesse. En rigor, dos bandas con estilos bien distintos, aunque con trayectorias paralelas, ya que ambas saborearon las mieles de éxito masivo a finales de los años ochenta, se tomaron un paréntesis a mediados de los noventa y, finalmente, regresaron a los escenarios en los albores del nuevo siglo.

De este modo, organizado por la emisora de radio M80 con motivo de la Feria de Murcia, el concierto atraería hasta el mítico recinto inaugurado en 1932 a más de dos mil personas con ganas de vibrar con los que fueron algunos de los últimos éxitos de la edad más dorada de nuestra música; canciones que, precisamente por no haber dejado de sonar desde entonces, han llegado a varias generaciones de las que, este pasado sábado, habría numerosos representantes.

Así, con todo dispuesto y tras la actuación de la banda local de versiones The Tracks, que caldearon adecuadamente el ambiente durante los prolegómenos, los primeros de la dupla protagonista en subirse al escenario serían Modestia Aparte para, a eso de las 23:15h, comenzar su recital interpretando un tema que los unió a la Región desde sus comienzos, Playas de Mazarrón. De esta manera, ganándose al público murciano desde los primeros compases a base de simpatía y guiños constantes, la banda liderada por Fernando López pronto desplegaría su pop de melodías frescas, temática amorosa, letras pegadizas y marcado carácter generacional.

En consecuencia, poniendo a bailar al respetable al ritmo de canciones como Mi generación, Ojos de hielo, Pasión o Cosas de la edad, el concierto atravesaría su ecuador para adentrarse en una segunda mitad en la que el repertorio de Modestia se alternaría con versiones de bandas del prestigio de Nacha Pop o Mamá, de quienes sonaron, respectivamente, Chica de ayer y Nada más; tema, este último, que, como curiosidad, ya pudo escucharse de boca de su autor, José María Granados, en ese mismo escenario en septiembre de 2009. Entonces, apurando la recta final, la banda acabaría culminando su recital con María, Como te mueves y Es por tu amor.

Poco más tarde de la conclusión del concierto de Modestia Aparte –concretamente, a las 00:25h-, llegaría el turno de Tennesse; banda que desde los tiempos de su formación precursora, Elvis Boys, destacó por elaborar una propuesta musical purista basada en la recuperación de los sonidos acuñados por los pioneros del rock and roll, el swing y el blues en Estados Unidos, aunque, eso sí, adaptándolos a nuestro idioma. Por tanto, con el trío ya sobre el escenario, Tennessee arrancaría su actuación enlazando piezas de ritmos frenéticos, como Hey, hey señorina o Rama lama, con baladas tan celebradas como Siempre lucharé por tu amor o Llueve en mi corazón.

De esta manera, dotando a su concierto de ese sabor clásico que con tanto esmero han cultivado a lo largo de su carrera, la formación encabezada por Amancio Jiménez, Roberto Gil e Isidro Arenas no solo se aplicaría en la interpretación de su repertorio propio, sino que tendría tiempo de realizar una portentosa versión de Suspicious minds, de Elvis, antes de afrontar la fase decisiva de la noche brindando temas tan recordados como Una noche en Malibú, Dame tu amistad y, cómo no, Te vi correr con los que el concierto y la velada terminarían por todo lo alto.

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Tennessee coloca el pabellón del rock and roll en lo alto del Cuartel de Artillería de Murcia

Crear: 07/13/2026 - 02:08

Tienen un encanto especial los artistas y los grupos de música que, habiendo conocido las mieles del éxito masivo tiempo ha, todavía recorren los escenarios de toda España dando siempre lo mejor de sí mismos por donde quiera que van y sin reparar en si aquellos se hallan montados humildemente en la plaza de un pueblo lejano, concienzudamente en el centro de un barrio metropolitano o bellamente en el teatro principal de una gran capital.

Y es que, pasado el ajetreo, el vértigo y las prisas de los efímeros días de gloria, en la mayoría de los casos lo que queda de todo aquello –siempre que las canas no hayan acabado con las ganas y los años no hayan causado grave daño- suele ser mucho más interesante, valioso y atrayente que lo que dejaron atrás. Porque, estando en disposición de defender con honestidad esas canciones que un día encandilaron y hoy ya son clásicos, lo que están en condiciones de ofrecer las mismas manos y las mismas voces que antaño les dieron vida son, en rigor, conciertos de primer nivel en los que la leyenda emocional se funde con la solvencia técnica largamente cultivada y el sincero amor por el oficio.

Así, dispuesta a vivir de cerca -sin agobios y con todo lujo de detalle- el recital de una formación que gozó de su época dorada a finales de los años 80 y principios de los 90, este pasado miércoles una pequeña gran multitud se reunió en la plaza de armas del Cuartel de Artillería de Murcia para presenciar el concierto de Tennessee; banda que, fundada en 1978 bajo el nombre de Elvis Boys, logró, en pleno estallido pop, hacerse un hueco entre el público juvenil y vender cerca de dos millones de discos surfeando la nueva ola al ritmo de una propuesta fresca y renovada que aunaba rock and roll clásico, blues, swing y doo woop con unas letras eminentemente románticas y plenas de ternura e inocencia.

De esta manera, a eso de las 22:45 y con Amancio Jiménez, Roberto Gil e Isidro Arenas a la cabeza, Tennessee, que formaría como quinteto, arrancaría su recital pisando a fondo el acelerador para conectar desde los primeros compases de su actuación con un respetable que no dudaría en abandonar sus asientos y ocupar la amplia explanada que, situada entre el escenario y las primeras filas de sillas, se convertiría en una fantástica y muy oportuna pista de baile por la que los presentes se moverían cómodamente al son de clásicos de la banda, como “Llueve en mi corazón”, “Una noche en Malibú” o “Rama Lama”, que dibujarían un comienzo brillante de concierto sobre el oscuro lienzo de la noche murciana.

A continuación, avanzando con paso firme hasta alcanzar el ecuador de su recital, Tennesse ofrecería baladas reelaboradas, como “Qué triste es el primer adiós”, y de factura propia, como “Siempre lucharé por tu amor”, que se alternarían con versiones de temazos de la historia del rock, como “Sweet Caroline”, de Neil Diamon; “Suspicious minds”, de Elvis Presley, o “Stand by me”, de Ben E. King, para brindar un repertorio especialmente concebido para celebrar su 45 aniversario en la música rindiendo homenaje no solo a su propia trayectoria, sino también a todas aquellas figuras que les influyeron desde niños, y entre las que, como no podía ser de otro modo, destacaría la presencia del Rey: Elvis Presley.

Más adelante, y afrontando ya pasadas las 00:15 la recta final del concierto, Tennesee quemaría los últimos cartuchos sobre el escenario interpretando su magnífica y deliciosa “Te vi correr”, que sonaría luminosa y desenfrenada justo después de la eterna “Unchained Melody”, de The Righteous Brothers, y justo antes de que la velada culminara con “Can´t help falling in love”, de Elvis, que cantaría con el alma en la garganta y el corazón en un puño Roberto Gil para dedicársela a su madre y, de esa forma tan emotiva, ponerle el broche de oro a una noche vibrante en la que su mítica formación lograría que ondeara en lo alto del Cuartel de Artillería con todo su orgullo y todo su encanto el pabellón del rock and roll.

 

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