
Dentro de la celebración de su 25 aniversario, la célebre banda murciana de rock alternativo, Noise Box, acaba de rescatar una de las canciones más especiales y emocionantes de su repertorio: “Autovenganza”, (Flor y Nata Records, 2026).
Originalmente incluida en su EP, Almas de destrucción masiva, la canción funciona hoy como una declaración de principios que versa sobre la importancia de mantenerse fiel a quien uno fue antes de que el mundo empezara a deformarlo todo. Y es que, en rigor, se trata de un tema sobre la identidad, la culpa y esa batalla silenciosa entre lo que somos y aquello en lo que terminamos convirtiéndonos.
En este sentido, producida por Raúl de Lara en La Sala de Máquinas de Lorca, “Autovenganza” crece lentamente entre guitarras contenidas y una tensión emocional constante hasta desembocar en un final épico y conmovedor donde resultan determinantes los teclados y arreglos de cuerdas de Carlota y Rocío Ruiz. Además, la participación especial de Sean Frutos ha ayudado a aportar una carga emocional adicional y decisiva a unos estribillos que parecen quedar suspendidos entre la nostalgia y la herida abierta.
Más allá de lo musical, “Autovenganza” refleja también esa conexión natural entre artistas que crecieron dentro de una misma escena y una misma forma de entender la música: desde la honestidad emocional y lejos de cualquier artificio. Una sensibilidad que marcó profundamente al indie murciano y que sigue resonando años después.
